Fútbol | Segunda División B
Una victoria con sustos en el palco y en la grada
Luis Fernández Rabanal se desvaneció a causa de un mareo y un abonado de tribuna oeste sufrió una lipotimia durante el encuentro
arde de sustos en el Amilivia. Los desmayos del que fuera presidente de la Cultural en los años ochenta, Luis Fernández Rabanal, y de un abonado de la zona de tribuna oeste llevaron aún más tensión a la grada de la que transmitió el equipo desde el campo. El culturalista Rabanal provocó carreras en el palco a la clase política leonesa y a los dirigentes del club, que con gesto tensionado llamaron con urgencia al médico culturalista, Salustiano López Contreras, que puso la cordura necesaria al apreciar que el ex presidente culturalista y durante muchos años presidente de los veteranos de la Cultural sólo había sufrido un mareo. Enseguida se personaron efectivos de la Cruz Roja y de Protección Civil para evacuar a Fernández Rabanal. El 112 se encargó con posterioridad de trasladarle al Ambulatorio de Eras de Renueva en el que quedó internado para examinarle con minuciosidad. Un primer informe indicó que el paciente sufrió mareos en el palco como consecuencia de padecer vértigos, que le hicieron incluso vomitar. En cuanto al abonado de la zona de tribuna oeste, según informaron a este periódico efectivos de Protección Civil, sufrió una lipotimia como consecuencia de una repentina bajada de tensión. Y es que la Cultural, al igual que sucedió en las gradas, estuvo tensionada, sobre todo tras adelantarse en el marcador y jugar con un futbolista más durante una hora y cuarto. La afición culturalista volvió a dar ánimos desde la grada al equipo. No cesó en su apoyo nunca, aunque en algunos momentos perdió la paciencia al ver algunas acciones en las que su equipo parecía sin ideas y con clara tendencia a conservar y conformarse con el peligroso uno a cero. Magín y su peña Forza Cultu, al igual que el León Rampante, contagiaron a una afición que sufrió. Hasta el alcalde, Francisco Fernández, suspiró con el gol de Chema.