El Madrid se diluyó en Bremen (3-2)
Los blancos dedicaron sus fuerzas a la hora de defender y se olvidaron de salvaguardar su portería, pecado que les costó una derrota en Alemania que aplaza su pase a octavos de final El
El Madrid cayó por 3-2 ante un Werder Bremen que fue presa de la inspiración en el Weser Stadion y mostró durante los 90 minutos un fútbol ofensivo y arriesgado, sin mayor respeto ante el nombre del rival, que al final dio buenos frutos y un buen espectáculo para el fútbol. El Madrid también puso lo suyo y el gran ganador fue el público con el fútbol generoso de ambos equipos, que en ningún momento se dedicaron a especular y parecían hacer profesión de fe en la búsqueda de la portería rival como primer mandamiento del decálogo futbolístico. Los dos equipos salieron dando muestras en plan de ataque con lo que el partido se mostró bastante abierto desde el comienzo y, ya en el minuto 4, el Real Madrid se vio en desventaja mediante un gol del sueco Markus Rosenberg, que capitalizó un centro desde la derecha de Clemens Fritz. El Madrid emparejó pronto el partido, con un soberbio remate de Robinho en el minuto 14 en una jugada que se había originado en un robo de balón en el centro del campo. El partido iba de un área al otro y aunque las posibilidades claras no abundaban, la sensación era que en cualquier momento podía llegar el gol para cualquiera de los dos equipos. El gol llegó para el Bremen y otra vez por la banda derecha, cuando Rosenberg ganó la raya de fondo y tiró el centro para que el marfileño Sanogo definiese de pierna derecha en el El Madrid salió decidido en la segunda parte a buscar el empate y el Bremen, lejos de pensar en dedicarse a defender la ventaja, buscaba el tercero y lo encontró en los pies de Aaron Hunt. El Madrid no optó por minimizar daños, sino que siguió jugando hacia adelante, creyendo en la remontada. Poco después de una gran ocasión para Rosenberg, que sin duda hubiese liquidado el partido, Van Nistelrooy hizo que renaciesen las esperanzas madridistas al marcar el descuento tras recibir un pase de Guti. Pero ya no hubo tiempo para más sobresaltos y goles.