«Al final lo que nos privó del triunfo fueron pequeños detalles, pero a la postre decisivos»

El Grupo Begar jugó con intensidad pero el acierto final fue murciano
Gustavo Aranzana, técnico del Begar, fue conciso a la hora de calificar el porqué de una derrota que pudo ser victoria frente al Murcia. «En esto del baloncesto como en otros muchos deportes lo que separa a veces de la gloria a la tristeza son pequeños detalles y eso nos sucedió a nosotros». El técnico precisó también que este traspiés no es un paso atrás. «en esta liga tan competida hasta el final vamos a tener a muchos equipos cerca. Este encuentro era importante pero no decisivo. Teníamos muchas ilusiones en superar al Murcia pero aún nos quedan otros siete encuentros para ganar». Respecto a la decisión de Bernabé de jugarse el triple a un segundo del final aseguró que «el jugador siempre tiene la última palabra. Podía haber intentado una canasta de dos pero decidió arriesgarse con un triple porque creía que iba a meterlo o a que le hicieran personal. Pero no fue así. Además, teníamos a Sundov y Jackson eliminados y a lo mejor llegar al tiempo extra no era lo conveniente», apuntó el técnico de los leoneses que achacó a tres aspectos las claves de la derrota en Murcia. «Nos hicieron mucho daño las pérdidas de balón así como el bajo porcentaje en los tiros de campo sin contar que este no fue nuestro día en el rebote». Esas circunstancias y un equipo peligrosos que se creció en el tramo final supusieron no sacar nada positivo ante el Polaris. «Pero tengo que estar satisfecho con el esfuerzo de los jugadores que cada jornada lo dan todo aunque a veces la fortuna no nos sonríe y evita que las ganas que ponemos tengan su justa recompensa». Sobre las posibilidades de salvación apuntó que «son iguales que la que pueden tener otros. Tenemos que ganar y ganar y si lo hacemos estoy seguro de que vamos a tener muchas opciones para conseguirlo». Base Escolta Pívot Pívot Los leoneses firmaron 30 minutos notorios que le llevaron a contar con una renta de hasta 12 puntos. Su gran labor en defensa fue la clave especialmente con un Lamont Barnes dueño y señor de la pintura. Hussein no contó con él como titular pero fue la gran pesadilla de los leoneses. Suya fue parte de la reacción de los murcianos cuando más oscuro lo tenían. Ayer parte del triunfo se lo deben.