Espíritu crítico, actitud crítica
ESPÍRITU y actitud crítica, con su consecuente análisis crítico. Podremos fallar en la aptitud -con «p» de apto- pero nunca en la actitud y sana disposición para analizar críticamente, plantear, proponer, sugerir¿ En eso no vamos a cambiar y perseveraremos por más que les pese a algunos pocos. Espíritu crítico. El profesor Julio Lago, economista-analista de solvencia, el pasado 14 en su conferencia del ciclo Reino de León: «¿un cambio de mentalidad que apueste por el mayor aprovechamiento de los potenciales, en lugar de caer en el conformismo, la indiferencia y la desidia». Pues eso, que también aplicable a la lucha leonesa. Y el que se pique¿ peor p'a él. Espíritu crítico. Nos reiteramos en que a esta columna no le importará ser dañino para cuanto se conciba con «mentalidad del aluche de la boina» (ojo: mentalidad). Que, en todo caso, buscaría beneficiar a la lucha leonesa del futuro; obviamente respetando sus esencias y raíces. Al futuro renovador de la lucha leonesa frente a la retrógrada «mentalidad aluchera». No es que seamos reincidentes, que lo somos, es que hay quien todavía no lo capta. Qué lo vamos a hacer, hay gente que le cuesta y no le entra en sus entendederas. ¿Fundación Lucha leonesa a la manera de la Fundación Ademar? ¿Mecenazgo, patrocinio integral¿? Aquí también invocación al Ademar para felicitarle por su «contratación del Seguro»- Reale- en clave de patrocinio de lujo. En la lucha leonesa como a verlas venir. Como light resultó para muchos la Liga «de Primavera» por Equipos: incompletos casi siempre, más incomparecencias generalizadas (¿otra forma de abreviar la duración de los corros?). Espíritu crítico. Y la prevención, atención y cobertura integral de los «mancaos de las mascaduras» continuas? El ahorro en tiempo de que los luchadores salgan ya con sus propio cinto puesto, supone el ahorro del chocolate del loro; como en su día la aberración «ahorradora» de la disputa del 3º. En cuanto a lo de las «eliminatorias previas de una hora antes», reiteramos que tal parece la ocurrencia engañabobos del tonto¿lpueblo (dicho sea metafóricamente y sin ánimo ofensivo de herir u ofender); o si lo prefieren, autoengaño, hacerse trampas en el solitario, puesto que la duración acumulada final acabará siendo la misma. Quede la imaginación para el titiriterismo aluchero del aeropuerto de Tenerife o apaños así de vergüenza ajena. Espíritu crítico. Supresión de las medias caídas, en deslucimiento del ritmo del desarrollo y al cabo mayor alargamiento al dejar de sumarse puntuación. Tan elemental como que hacer prevalecer la lªcaida en caso de agotar el tiempo con empate, supone favorecer la Lucha defensiva y empobrecer el espectáculo. Todo en detrimento de lo mismo, pues. Dicho sea humildemente todo ello, sin suficiencia ni dogmatismo. Y tratando de argumentarlo¿ aún a riesgo de equivocarnos. Pero mojándonos ¿Y qué decir de meterse en el cuerpo 100, 400 o 800 kilómetros para disputar un solo y único combate? ¿Y los combates «de fase de consolación» para los puestos 5º,6º,7º,8º¿y demás clasificaciones como en cualquier otra competición deportiva? Aprovechamiento integral de los desplazados. Externalización organizativa de los corros (optativo?). Nada que objetar -muy al contrario- a poner en manos profesionales infraestructura, logística, intendencia, montaje escénico: ornamentación, Mesas del Jurado y Presidencia dignas y presentables, podios, azafatas, banderamen de León, vestuarios/duchas y resto servicios/sala de precalentamiento/de pesaje/de enfermería¿ ¿Y el desarrollo propiamente técnico? De entrada la intención es buena, incluso loablemente atrevida (con lo que implica de riesgo), pero la praxis para un deporte -y autóctono- tan peculiar en lo que es su organización técnica¿ Hacer votos para que la fortuna acompañe en el bienintencionado intento-reto con acento diputacional. Margen de confianza, pues, por más que permaneceremos vigilantes, con marcaje de cerca y espíritu crítico. Conocido es que el espíritu crítico de este columnista, de tono y perfil bajo siempre, jamás ha reivindicado nada de esto que ahora se pretende externalizar (ni el corromovil, ni el trailer/remolque acondicionado y equipado para escenario y demás, ni la pantalla electrónica, ni, ni, ni¿). Todo ello corresponde a reivindicaciones permanentes y continuas de la Federación.. Como en otro orden, una Federación volcada con los Himnos y los Romances de La Braña y este columnista mudo («los braños» Arredondo y Sanjo pidiéndole cuentas por su silencio); o las presiones federativas frente al Ayuntamiento para el traslado del Monumento a la lucha leonesa día sí y otro también, frente a la mudez e inacción de este columnista (el escultor M. Alique decepcionado ante el pasotismo de «Lucha Leonesa y algo más»). El testimonio de lo escrito, tan irrefutable como el de lo grabado (Memorial). Aunque en el caso de esta columna, no será precisa la hemeroteca dado lo reiterativo que estuvo este columnista en las beligerancias que ahora hemos enfrentado en clave de amable e inofensiva ironía a las inhibiciones federativas.