| Análisis | El Colegio de la discordia |
Árbitros gallegos con exceso de celo
El colegiado Costas Soto prohibió a Cervera sentarse en el banquillo con una autorización de la Territorial y Bilbao Vizcaíno redactó en el acta hechos e insultos ante el Sporting que niegan los cultural

Los arbitrajes gallegos siguen perjudicando a la Cultural
león
El Colegio Gallego de Árbitros vuelve a estar en el punto de mira, después del exceso de celo en los dos últimos arbitrajes recibidos por la Cultural frente al Racing de Santander B y ante el Sporting de Gijón B.
Si frente al filial cántabro, el árbitro Emilio Costas Soto, prohibió al entrenador de la Cultural, Álvaro Cervera, y al resto de su equipo técnico (Juan Carlos y José Luis Presa) sentarse en el banquillo al no aceptar las fichas temporales tramitadas por la Territorial de Castilla y León de Fútbol cuando antes 15 colegiados habían permitido al preparador culturalista dirigir desde el banquillo a su equipo, frente al conjunto nodriza del Sporting de Gijón el colegiado Borja Bilbao Vizcaíno (curiosos apellidos para ser gallego) insistió en inspeccionar y revisar a fondo las fichas presentadas por la Cultural del entrenador Álvaro Cervera y de su cuerpo técnico, fijándose especialmente en el sello de la Real Federación Española de Fútbol, que 24 horas antes las había tramitado.
Una vez que no pudo poner trabas para que los entrenadores de la Cultural ocuparan su lugar en el banquillo, buscó cualquier situación durante el partido para perjudicar los intereses de la Cultural. Primero, expulsó a Bermúdez al considerar agresión una acción de separar al contrario, después recogió todas las palabras que cruzó con el portero, más tarde expulsó a Chema Mato por sus protestas a raíz del penalti pitado contra la Cultural que sólo vio él y finalmente redactó en el acta otro supuesto insulto de Diego Calzado que niega el propio meta leonés.
Demasiadas contradicciones, después de alguna polémica pasada con los árbitros gallegos y del reciente asunto Abelleira por el medio.