Balonmano | Liga Asobal y Champions
Ribera teme el cansancio de los viajes en una semana clave
Mañana, sin apenas respiro llega el derbi con Valladolid, y el sábado duelo vital en Champions

Stranovsky con su inseparable portátil hace las esperas más llevaderas para sus compañeros
león
D esde hace dos semanas el Reale Ademar no ha tenido respiro. Juega los miércoles partido de la Liga Asobal y los fines se semana competición de Liga de Campeones. Viajes de trece y catorce horas que a otros equipos no les suponen más allá de cuatro o cinco porque tienen la ventaja de hacerlo en vuelos charter. El viaje de regreso de ayer sirve, sin ir más lejos para ilustrar los «tutes» que se mete la plantilla. A las seis de la mañana se salió de Flensburg, población del norte de Alemania donde el domingo el equipo leonés jugó en Champions. Tras un viaje de dos horas la expedición llegó al aeropuerto de Hamburgo. Allí, tras casi una hora de espera cogió un vuelo con destino a Zurich (Suiza).Nada más llegar, hubo que correr para enlazar con otro vuelo que salía en dirección a Madrid. El margen entre ambos vuelos era de poco más de media hora. En Madrid, de nuevo al autobús para cubrir los cuatrocientos kilómetros finales hasta León. Total la plantilla llegó a casa a las siete de la tarde cuando había salido a las seis de la mañana.
Y el Ademar ha jugado los tres últimos partidos como visitante, acumulando kilómetros y cansancio. Casualidad o no ha perdido los tres: Veszprém, Portland y Flensburg.
Lo malo es que esta semana es muy dura. Mañana mismo llega el derbi autonómico entre Ademar y Valladolid en el Palacio. Un partidazo sin duda. Los de Jordi Ribera tendrán que echar mano de la adrenalina y la emotividad porque seguro que su estado físico no es bueno.
Y el propio técnico lo sabe. «Este es uno de los partidos especiales para la afición de León y lo vamos a afrontar con un sólo entrenamiento, el que hagamos hoy (por ayer) por la tarde. Por la mañana no hemos entrenado porque los jugadores también tienen que descansar tras los viajes», manifestó.
Y el sábado los leoneses tienen otro partido de alto voltaje en el Palacio. Se juegan su ser o no ser en la Liga de Campeones. Si caen ante el Veszprém húngaro ya pueden despedirse de pasar a la ronda de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Por fortuna, los dos próximos partidos de Champions los jugará en el Ademar en el Palacio y el desgaste que suponen los viajes será para sus rivales.