Balonmano | Liga Asobal
El Ademar le saca brillo al bronce
Con una exhibición de balonmano ofensivo el equipo leonés domina al Torrevieja y salva otro escollo en su reto de acabar tercero

Sarmiento fue imparable para la defensa alicantina: sus ocho lanzamientos acabaron en la red
león
25 minutos. Ese fue el tiempo que el Torrevieja aguantó al Ademar. A partir de ahí los leoneses fueron un vendaval de juego ofensivo que se llevó por delante a los alicantinos y a sus ilusiones de puntuar en el Palacio como habían hecho la campaña pasada. Esta vez no tuvieron opción. El resultado final es incluso corto porque el Ademar llegó a ganar de diez pero luego se relajó. Los leoneses salvan otro escollo en su reto de acabar en la tercera plaza de la liga y cargan pilas para la final del martes ante el Barcelona.
Gracias a una defensa pegajosa y a un ataque ordenado -”pausado cuando era menester y rápido cuando era preciso-” el Torrevieja demostró en el arranque del encuentro que no había venido a León a cubrir el expediente. El Ademar no era capaz de despegarse e incluso en esos primeros compases los alicantinos llegaban a mandar en el marcador. El 6-7 del minuto once ponía de relieve que el guión no era el esperado.
Los goles de un inspirado Kos -”cada vez más integrado en el Ademar-” y de Stranovsky mantenían las cosas igualadas a la espera de que los de Ribera rompiesen el partido. Dado el potencial de ambos era cucestión de tiempo. ¿Pero cuanto? El Torrevieja, con un Cuartero letal con cinco tantos en quince minutos, sigue manteniendo el paso ordenado y gana en el intercambio constante de goles.
Ribera mueve el banquillo. Saca a un desacertado Aguirrezabalaga que había fallado sus tres primeros tiros y da entrada a Bicanic. En la portería, Álamo releva a Alilovic.
Pero el panorama no cambia. Bicanic da más potencia de fuego al Ademar pero el Torrevieja se aferra al partido como un náufrago a una tabla en medio del mar. Su ataque estático pone en evidencia la defensa ademarista, blanda y despistada durante buena parte de la primera mitad.
La inspiración de Costa con cuatro tantos seguidos abre una brecha al optimismo y da al Ademar su máxima ventaja (17-15) a falta de menos de tres minutos para el descanso. Una acción explosiva típica de Sarmiento la aumenta y una contra de Stranovsky tras un buen robo en defensa la eleva un poco más. Cuatro arriba. Impensable dos minutos antes.
Sin embargo un arreón de los alicantinos les permitió irse al descanso sólo dos abajo: 19-17.
En la segunda Sarmiento se encargó de romper de nuevo el choque enlos primeros cinco minutos con cuatro tantos prácticamente consecutivos. El canario empezó a ver los huecos de la defensa alicantina y llevó al Ademar a un 23-18 mucho más tranquilizador.
La defensa ganó en intensidad y en consecuencia surgieron los contraataques: dos seguidos de Costa y Stranovsky suben al marcador la máxima renta: 26-19. Álamo se entona y pone la guinda.
El Ademar es una avalancah y el técnico alicantino se ve obligado a pedir un tiempo para intentar detenerla. Vano intento.
El ataque posicional leonés carbura mejor. Stranovsky hace un alarde desde el extremo y levanta a las gradas.
El choque estaba roto y sentenciado pese a que el danés Madsen empezó a jugar a lo llanero solitario. El Ademar se gusta en ataque y se relaja en defensa. Gracias a eso el Torrevieja maquilló el resultado final con un 37-32 menos aparatoso que lo que se vio sobre la cancha.