olimpismo. sprint final
Madrid 2016 supera la prueba de las cuentas
Única candidatura que no sufre preguntas sobre la financiación de las obras olímpicas

Alberto Ruiz-Gallardón atiende a los medios en Lausana.
El complejo momento que atraviesa la economía mundial gravitó ayer sobre las presentaciones ante el COI de las cuatro ciudades candidatas a organizar los Juegos Olímpicos de 2016, que se vieron obligadas a dar explicaciones detalladas sobre sus presupuestos y los modos de asegurarlos.
«Definitivamente ha habido un énfasis en las consideraciones financieras. Es verdad», afirmó el presidente del COI, el belga Jacques Rogge, tras escuchar las sucesivas ponencias de Chicago, Tokio, Río de Janeiro y Madrid y las 57 preguntas que les formularon los miembros del organismo.
Tres presidentes de gobierno, el español José Luis Rodríguez Zapatero, el brasileño Luis Inacio Lula da Silva y el japonés Taro Aso, enviaron sendos mensajes grabados en vídeo en los que invariablemente hicieron hincapié en la cobertura de sus administraciones al presupuesto de los Juegos. El presidente estadounidense, Barack Obama, no tuvo el mismo gesto. Chicago es la única candidatura que depende de la iniciativa privada. «Un modelo distinto», dijo Rogge.
Madrid fue la única ciudad que no fue objeto de preguntas sobre su presupuesto.
«El Gobierno de España con el Gobierno regional, con el Gobierno de la ciudad, han garantizado la financiación de todas las necesidades de inversión para los Juegos Olímpicos», dijo Zapatero en su mensaje.
«Este encuentro nos ha dado la oportunidad de dar a conocer una candidatura muy sólida, que en tiempos de crisis, con un 77% de las infraestructuras aprobadas, es una garantía absoluta de seguridad», insistió el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón.
Más dificultades tendrá Madrid para hacer valer su mensaje sobre la rotación cultural, sólo cuatro años después de que los Juegos de 2012 se concedieran a otra ciudad europea, Londres.
«En el siglo XXI no es tan importante a cuántos kilómetros está una ciudad de otra», argumentó el alcalde. «El criterio de universalización que promueve el COI, más que geográfico tiene que ser cultural. Por eso proponemos unos Juegos mediterráneos y en español».
El presidente Rogge se declaró al término del día «afortunado por no estar obligado a votar» el 2 de octubre en Copenhague. «A mis compañeros les costará decidirse», añadió. Rogge no vota por decisión propia, como ya hacía su predecesor, Juan Antonio Samaranch.