Diario de León

FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN B (0-13)

Goles y hambre de fútbol

La Ponferradina comienza la pretemporada goleando a la Toralense por 0-13 en el debut de Yuri, Mackay, David Malo y Berodia con el equipo berciano

Jonathan Ruiz pugna por un balón con el jugador de la Toralense Damián.

Jonathan Ruiz pugna por un balón con el jugador de la Toralense Damián.

Publicado por
ÁLEX ESTÉBANEZ | PONFERRADA
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

Había hambre de fútbol en El Bierzo, como demostraron los casi quinientos espectadores que acudieron ayer al Municipal de Toral de los Vados para presenciar en directo el primer partido de pretemporada de la Ponferradina.

A las ganas de sus seguidores, la Deportiva de Granero respondió con goles y con algún que otro atisbo de lo que se podrá ver cuando comience la competición en serio, aunque para eso aún falta mucho. El técnico valenciano ya había advertido en la previa que no iba a probar demasiadas cosas y que el partido estaba enfocado a la carga de trabajo físico propia de estas fechas.

El partido en sí no tuvo demasiada historia, como atestigua el abultado marcador, pero sirvió para ver qué tal les queda la camiseta blanquiazul a los recién llegados, como Mackay (aunque el portero vistió de negro), David Malo, Yuri o Berodia. También sirvió para comenzar las apuestas sobre qué jugadores del filial están en condiciones de aportar la competitividad al primer equipo que exige el nuevo entrenador.

Buenas sensaciones. En este sentido, Ivi Vales hizo un buen partido en la primera parte, y suyo fue el pase que sirvió a Teo para abrir el marcador. Ivi también asistió a Óscar De Paula en el 0-6 con el que terminaba la primera parte. En la segunda mitad, el destacado fue Mitogo, que se desenvolvió bien en la punta del ataque y logró marcar tres goles. También agradó el papel de Alberto en el centro de la defensa, aunque es cierto que la zaga no tuvo demasiado trabajo en la tarde de ayer.

Por lo demás, quedó constancia de que las malas lenguas que acusaban a Yuri de sobrepeso en Pontevedra tendrán que callar. El brasileño, aunque con la obvia falta de ritmo derivada de sólo cuatro días de entrenamiento, dejó algunas gotas de su calidad con el balón en los pies y de la velocidad de sus arrancadas. Suyos fueron los dos últimos goles del partido.

David Malo, por su parte, demostró que era cierta la vocación ofensiva que se atribuyó a sí mismo el día de su presentación, con constantes subidas por la banda derecha e, incluso, una ocasión de gol que desbarató el veterano guardameta Meni.

En definitiva, el partido fue poco más que un entrenamiento con público. Con mucho público, porque un mes y medio sin fútbol en Ponferrada se hace muy largo. La próxima cita, el jueves en Palencia.

tracking