fútbol. escándalo en el deporte rey
Cae una red que amañó 200 partidos
Las mafias de apuestas por Internet corrompen el fútbol. El fraude se ha producido en nueve ligas europeas y afecta a tres partidos de Liga de Campeones. Hay quince detenidos. España, al margen

Miembros de la fiscalía y la policía de Bochum informan de la operación anti mafia.
Nueve países y unos doscientos partidos celebrados sólo en 2009, entre ellos tres de la Champions y doce de la Liga Europa, antigua Copa de la Uefa, están afectados por el mayor escándalo de corrupción en la historia del fútbol europeo, protagonizado por mafias de apostantes por Internet que han obtenido millones de euros de beneficios. Así lo confirmó ayer la fiscalía de la ciudad alemana de Bochum, encargada de una investigación que pone patas arriba el negocio del deporte rey y afecta a campeonatos nacionales, categorías juveniles y hasta amistosos. De momento, España se libraría, aunque el mes pasado se sospechó del choque de Segunda División entre Las Palmas y el Rayo, que acabó sin goles, permitió a los canarios mantener la categoría y al franjirrojo Cobeño obtener el Zamora como guardameta menos goleado de la categoría.
Además de Alemania, donde hay 32 partidos bajo sospechas concretas, aunque ninguno de la Bundesliga, ocho países estarían afectados por el escándalo: nada menos que 29 partidos en la Primera División de Turquía, 14 en Croacia, 13 en Hungría, 11 en Austria, ocho en Bosnia y siete en Eslovenia. En suiza (22 encuentros) y Bélgica (17), la corrupción estaría limitada a la categoría de plata. Una lista que podría alargarse porque se ha descubierto «sólo la punta del iceberg», según el fiscal Andreas Bachmann.
De momento, se han ocultado la relación exacta de partidos falseados y la identidad de los sospechosos y detenidos para no perjudicar un proceso que sigue su curso y que en los próximos días podría sacar más basura. Sin embargo, diversos medios alemanes aseguran que entre los capturados se encuentran los hermanos Ante y Milan Sapina, famosos por otro escándalo de hace cuatro años que acabó con el ex árbitro alemán Robert Hoyzer en prisión tras confesar que influyó en varios resultados para beneficiar a una casa ilegal de apuestas a cambio de recibir sobornos.
En la operación, llevada a cabo por 300 policías, 15 personas resultaron detenidas en Alemania y dos en Suiza. Además, hasta ahora se han llevado a cabo al menos cincuenta registros en estos dos países pero también en Austria y el Reino Unido, con la confiscación de más de un millón de euros.
Fuentes de la fiscalía consideran que la banda de apostantes intentó manipular el resultado de los encuentros mediante sobornos a futbolistas, entrenadores, árbitros y directivos, y posteriores apuestas de sumas de dinero ingentes en Europa y en Asia. Trabajaron en común y se cree que llegaron incluso a constituir una asociación para delinquir y estafar de forma sistemática.
El rastreo tuvo desde el primer momento el pleno respaldo de la Uefa, que desde junio pasado ha permanecido en contacto con los investigadores. Tras conocerse los primeros resultados y detenciones, Peter Limacher ejerció de portavoz de la institución presidida por el francés Michel Platini y confesó que se trata del caso de corrupción más grande que ha afectado al fútbol en el viejo continente. La Uefa anunció que pedirá «las sanciones más duras» para los culpables.