Buenas condiciones de los ríos tras las crecidas
Las frezas comenzarán en las próximas semanas con los fondos limpios
A falta de pocas semanas para que comience el ciclo reproductivo de las truchas los ríos leoneses, tanto los regulados como los no regulados, discurren con caudales adecuados para las frezas. Las últimas crecidas han limpiado los fondos y movido las gravas, lo que sin duda habrá dejado abundantes frezaderos. Después de un verano de fuertes desembalses los pantanos mantenían cotas sensiblemente inferiores al pasado año. Tan solo en la última semana Barrios de Luna, que estaba bajo mínimos, ha ganado 15 Hm3. Hasta 21 ha ganado el embalse de Vegamián en el Porma y 48 Hm3 Riaño. El agua embalsada en estos dos últimos ha evitado, sin duda, una inundación catastrófica en el bajo Esla ya que, a pesar del agua retenida, se inundaron los plantíos y las zonas recreativas de Valencia de D. Juan. Ahora los ríos se mantienen altos pero dentro de su cauce. En cuanto a los embalses Riaño mantenía 287 Hm3 de una capacidad de 664,. el Porma conservaba 153 de 318, casi el 50 % de su capacidad. El que peor situación presenta es sin duda, Barrios de Luna que de 308 mantiene 48, poco mas del 15 %.
La reproducción de las truchas o freza se realiza desde mediados del mes de noviembre hasta enero o febrero según la naturaleza de los ríos y el punto de su curso. En los ríos bercianos suele adelantarse y también en los cursos bajos de los ríos de ribera. En las zonas de mo ntaña las frezas se retrasan hasta diciembre (Por la Concepción la trucha en el fregón) reza un dicho montañés. En todo caso siempre resultan beneficiosas las avenidas del otoño que limpian los cauces, mueven las gravas y permiten a los reproductores colocarse en los frezaderos con suficiente antelación. Esta situación ideal se está produciendo este otoño lo que, de no cambiar, beneficiará a nuestras «pintonas» cuando les llegue el momento.
La gran contaminación que sufren muchos ríos es un grave problema para la reproducción. Los fondos se colmatan con lodos y sustancias abrasivas que sueldan los cantos rodados. Los reproductores se ven forzados a escarbar en estos fondos para depositar la carga de huevas y, cuando lo logran, la piel se queda sin protección quedando expuesta al hongo de la saprolegnia que se presenta en grandes manchas y, si afecta a un alto porcentaje de la piel, llega a ser mortal. También la puesta puede contagiarse del hongo con la consiguiente pérdida huevas que nunca llegan a eclosionar. Desde hace años algunas sociedades de pescadores trabajan en la limpieza de frezaderos, rastrillando las gravas para mover los fondos y facilitar así el trabajo de las hembras reproductoras. En este año no será necesario tanto esfuerzo.
A finales de agosto, justo antes de finalizar la temporada de pesca con muerte, muchas truchas ya portaban su carga de huevas. Aunque parezca que éstas se encuentran en avanzado estado de maduración, lo cierto es que las hembras pueden aguantar semanas e incluso meses hasta encontrar condiciones favorables. En el momento que los ríos se estabilicen comenzarán a verse las concentraciones de «pintonas» para iniciar su ciclo reproductivo anual.