El BCE alerta de que la compra de deuda no funcionará sin reformas
La salida de la crisis, la fórmula mágica que puede llevar a ella, se llama ‘triángulo virtuoso’. La otra troika: inversión, consolidación fiscal y reformas estructurales. Si estos tres elementos logran alinearse, asegura la nueva Comisión de Jean-Claude Juncker, esta secular crisis tendría los días contados. Pero no. Las capitales no están por la labor, al menos la mayoría. Un hecho que no ha pasado desapercibido para el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, que en su última reunión del mediados de abril advirtió con cierta preocupación sobre la deriva de una situación sobre la que su presidente, Mario Draghi, hace tiempo que viene remarcando. Así se recoge en las actas publicadas ayer por el instituto emisor.