El Gobierno pide un crédito para devolver un 26% de la extra a los funcionarios
La medida, con un monto de 252 millones, sólo afecta a los empleados públicos del Estado.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
Los funcionarios ya están un poco más cerca de recuperar otra parte de la extra suprimida por el Gobierno en 2012 después de que el Consejo de Ministros aprobase ayer solicitar un crédito extraordinario de 252 millones para tal fin. El objetivo, como dijo la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Saénz de Santamaría, es abonar un 26,2% de dicha paga «en las próximas semanas» mediante una nómina independiente. Una medida que sólo afecta a los empleados públicos de la Administración General del Estado (AGE) y no a aquellos de otras administraciones, lo que ha motivado las críticas de los sindicatos.
El primer paso para cumplir con el trámite consiste en solicitar a la comisión permanente del Consejo de Estado un dictamen de urgencia, antes del 11 de septiembre, para que se pueda conceder este préstamo. El Gobierno confía en que este proceso sea rápido de manera que la próxima semana se apruebe el decreto ley que permite ese desembolso. Como los funcionarios cobran el sueldo a mitad de mes, algo que hace imposible que esta medida se incluya en la nómina de ese mes, el Ejecutivo devolverá esta parta de la extra en una nómina separada.
Los funcionarios ya recuperaron un 25% de la extra en enero, pero entonces se reflejó en una misma nómina. El Ejecutivo se comprometió con los sindicatos a devolver otra cuarta parte de la extra antes de que acabase el año, aunque al final será un 26,2% porque el importe equivale al prorrateo de 48 días (en enero fueron 44 días). La dotación del 50% restante se recoge en los Presupuestos de 2016 y se restituirá en marzo y septiembre del próximo ejercicio.
«Devolver el esfuerzo a los funcionarios es de justicia», aseguró la vicepresidenta tras recordar los recortes y los años congelados. De esta manera, Sáenz de Santamaría encuadró esta decisión en la estrategia del Ejecutivo de recompensar a los ciudadanos por los sacrificios realizados durante la crisis, como también hicieron con la reforma fiscal. Además, la número dos del Ejecutivo justificó que la devolución de la paga extra no pone en riesgo la senda de consolidación fiscal. De hecho, la también portavoz del Gobierno resaltó que se puede llevar a cabo porque la evolución del déficit del Estado «ha sido muy positiva» con una reducción del 16% hasta julio. En este sentido, Sáenz de Santamaría recordó que el principal motivo es una mayor recaudación.
El guiño a los funcionarios va más allá. Y es que los empleados públicos también recuperan el último de los tres días de libre disposición que habían perdido -los llamados moscosos- y los permisos por antigüedad -los canosos-. Además, las cuentas públicas de 2016 también contemplan una subida salarial del 1% para los funcionarios después de cinco años de congelación y otro más, el 2010, de recorte. Asimismo, elevará la tasa de reposición al 100% para algunos servicios públicos esenciales.