El déficit del Estado se eleva al caer los ingresos tributarios un 8,7%
La recaudación baja en 4.300 millones de euros por la reducción un 8,6% del IRPF.
david valera | madrid
El discurso del Gobierno sobre la compatibilidad de la bajada de impuestos con el cumplimiento del déficit sufrió ayer un jarro de agua fría. Y es que el desfase entre ingresos y gastos del Estado hasta abril se incrementó hasta los 13.981 millones y se situó en el 1,25% del PIB frente al 1,12% del año anterior. Esto supone consumir gran parte del margen para lograr el objetivo del 1,8% fijado para todo el ejercicio. Pero lo más preocupante es que este repunte del déficit se debió a una significativa caída del 8,7% de la recaudación tributaria en contabilidad nacional. En concreto se ha situado en los 45.891 millones frente a los 50.267 millones del mismo periodo de 2015. Es decir, 4.376 millones menos. En esta reducción tiene mucho que ver la rebaja fiscal. Así, destaca el descenso del 8,6% en el IRPF y, sobre todo, el desplome del Impuesto de Sociedades un 50,6%, que ha pasado de 8.603 millones en 2015 a 4.244 millones en 2016. Unos datos que no ayudan a tranquilizar a Bruselas.
Hacienda justificó la caída «coyuntural» de Sociedades por la coincidencia de varios factores. Por un lado, la rebaja de tipos contemplada en la reforma fiscal y que implicó pasar del 30% al 28% en 2015 y al 25% en 2016. Pero más importante fue el hundimiento del pago fraccionado del tributo un 54,5% debido a la «desaparición este año» de medidas «transitorias» implantadas en 2012 y que buscaban potenciar el primer pago fraccionado del año (realizado en abril) para obtener liquidez en las arcas públicas en un momento muy complicado.
Asimismo, un tercer motivo que según el Gobierno explica el descalabro en Sociedades es que en el pasado ejercicio hubo unos ingresos extraordinarios por la privatización de Aena. En cualquier caso, fuentes del departamento de Cristóbal Montoro insistieron en que esta caída «no implica un resultado negativo total» del impuesto y recuerdan que Bruselas ya fue advertida de esta circunstancia.
Pero no todos los tributos tuvieron un comportamiento negativo. De hecho, los ingresos por impuestos indirectos se incrementaron un 2,4%, impulsados por el 2,3% del IVA y el 3,8% de los Especiales. Sin embargo, estas mejoras no impiden que el total de ingresos no financieros se reduzca un 6,2% hasta los 52.483 millones. Aquí se incluye, por ejemplo, el descenso de las cotizaciones sociales un 0,6%.