Más hogares sin ingresos
El sindicato denuncia que es mucho mayor el descenso de beneficiarios de prestaciones por desempleo que el número de personas registradas en las oficinas de empleo. El 43% de los parados no percibe ninguna prestación. Así, no es de extrañar que, si en 2008 el 61% de las prestaciones eran contributivas —por tanto, más elevadas— y el 39% eran sociales, este porcentaje se haya invertido: en 2016 un 62% son asistenciales y un 38% contributivas. Además, se ha pasado de una prestación contributiva de 859 euros al mes de media en 2012 a cerrar 2016 con 800.