España, un caso aislado
En el seno del Pacto de Toledo comenzará a debatirse este miércoles probablemente el tema más espinoso de la reforma del sistema de la Seguridad Social que se lleva estudiando más de un año. Es la llamada recomendación dos, que aborda el mantenimiento del poder adquisitivo y la mejora de las pensiones. La presión de la calle ha hecho mella y se va a estudiar si cabe otra fórmula de revalorización. España es el único país de la UE que fía la subida de las pensiones a las cuentas del sistema, sin considerar ni la evolución de los precios ni la de los salarios. Su fórmula es única, según el informe ‘Ageing Report 2018’ de la Comisión Europea. Solo se parece algo a Alemania, que aplica un factor de sostenibilidad a la evolución de los salarios para la revalorización. El resto tiene en cuenta solo la evolución de los precios o bien exclusivamente los salarios.