El presidente español dice que seguirá buscando nuevos mercados en Asia
Donald Trump recrudece al 145% los aranceles en su guerra contra China
Sánchez llega a Pekín mientras los empresarios muestran su malestar por dejarles fuera

OLIVIER MATTHYS
Nuevo golpe de Washington a China en una guerra comercial que ha pasado a ser cosa de dos. La Casa Blanca acaba de publicar el decreto en el que oficializa la subida de los gravámenes del 125% que Trump anunció el pasado miércoles para los productos chinos. Y el golpe es aún mayor: el Ejecutivo estadounidense aclaró este jueves que esta tasa tiene que sumarse al 20% con la que ya contaba el país asiático por su contribución a la crisis nacional del fentanilo. Por lo tanto, el gravamen para los productos chinos se eleva ahora hasta el 145%. El anuncio aclaratorio de Washington llega tras una serie de confrontaciones entre ambas potencias, que se saldó el miércoles con el anuncio de Trump de ofrecer una tregua arancelaria de 90 días para los países que mostrasen su predisposición a negociar. Pero no para China, que desde el primer momento ha sido el objetivo principal del republicano o, al menos, así lo confirmó el miércoles su secretario del Tesoro, Scott Bessent, al afirmar que ofrecer la tregua y aumentar las tasas a China había sido «la estrategia de Trump desde el principio». Este nuevo capítulo en las relaciones entre ambas potencias se produce precisamente con el presidente, Pedro Sánchez, aterrizando en China en un viaje oficial después de haberse reunido con las autoridades de Vietnam y una delegación empresarial en el país asiático. El viaje estaba organizado desde hace meses, pero la casualidad ha querido que coincida en el tiempo con uno de los momentos de mayor tensión entre China y Estados Unidos a cuenta de la escalada arancelaria. Tanto es así que el secretario del Tesoro de EE UU amenazó al Gobierno español al conocer la agenda del presidente asegurando que un acercamiento con Xi Jinping era «como cortarse el cuello». Pero Sánchez no ha reculado y llegó este jueves a Pekín después de haber dejado claro en Vietnam que la postura de España es de «puertas abiertas» en materia comercial frente a la política arancelaria de Estados Unidos. En una comparecencia desde la ciudad vietnamita de Ho Chi Minh, el presidente explicó que «desde España siempre se ha defendido la misma posición: un mundo de puertas abiertas, un mundo en el que el comercio une a nuestros pueblos y los hace más valientes, más prósperos». Antes de partir hacia China, el presidente quiso destacar que la decisión de Trump de aplazar 90 días la entrada en vigor de los aranceles «recíprocos» es muy positiva para el comercio mundial, pero hizo hincapié en que España «no se quedará de brazos cruzados» y seguirá buscando nuevos mercados en Asia pese al posible choque que eso pueda acarrear con EE UU. De hecho, el paquete de ayudas para los sectores afectados por los aranceles que el Gobierno activó el pasado martes seguirá adelante. «Es un escudo preventivo y sigue adelante", señalaron fuentes del Ministerio de Economía a este periódico.