Las cuotas de más de medio millón de autónomos se disparan 135 € al mes
Suben de golpe y por sorpresa un 42% la base de cotización a los societarios y familiares colaboradores en 2026

Elma Saiz tras el Consejo de Ministros.
Antonio regenta una pequeña tienda de comestibles junto a su mujer. Él es el autónomo principal y tiene una base de cotización de 1.000 euros al mes, como el 60% de los trabajadores por cuenta propia, tras haber congelado el Gobierno en 2026 sus cuotas después de llegar a un pacto con los sindicatos y las principales asociaciones mayoritarias al no haber sido capaces de acordar la nueva senda de aumento establecida para los próximos ejercicios. Sin embargo, su esposa, que le ayuda y está dada de alta como colaboradora, tendrá que pagar este año 1.620 euros más que él a la Seguridad Social, 135 euros más al mes, al haberle subido de golpe su base mínima de cotización de esos 1.000 euros a 1.424,4, un alza del 42%.
Esta es la sorpresa que se han encontrado los más de 1,2 millones de autónomos societarios y familiares colaboradores, que suponen un tercio de los trabajadores por cuenta propia de España: que su cotización se ha disparado 424 euros al mes tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la nueva orden de cotización que fija su base mínima en 1.424,4 euros al mes, con carácter retroactivo desde el pasado 1 de enero.
Es cierto que el ministerio liderado por Elma Saiz permite a los familiares colaboradores, unos 400.000, y a los más de 800.000 societarios que tengan rendimientos próximos a los 1.000 euros al mes cotizar este año de forma provisional por una base mínima de 1.000 euros y pagar la misma cuota que venían abonando, pero es pan para hoy y hambre para mañana, puesto que cuando se produzca el proceso de regularización de 2026 -que se desarrollará a lo largo de 2028- tendrán que pagar a la Seguridad Social la diferencia entre haber cotizado por una base mínima de 1.000 euros y haberlo hecho por la que en realidad les corresponde para este año, de 1.424,4 euros, si no hubieran adaptado su base a esta nueva cuantía.
También es cierto que esta subida imprevista de la cotización no afectará a esos 1,2 millones de autónomos societarios y familiares colaboradores, sino solo a aquellos que estén pagando la cuota mínima, que son entre más de medio millón y 700.000 trabajadores, que pasarán a pagar una cuota de 435 euros al mes, en lugar de los 300 euros actuales, lo que supone un incremento de 135 euros cada mes. Las estimaciones proporcionadas por ATA a este periódico son que "este nuevo sablazo del Gobierno" (como lo califica su presidente, Lorenzo Amor) impactará de forma directa en las cuotas que abonan en torno a 400.000 societarios y entre 250.000 y 300.000 familiares colaboradores, de los que un 70% son mujeres del mundo rural, recalcan. UPTA, sin embargo, señala que supondrá una subida en las cotizaciones para más de 169.000 familiares colaboradores y 350.000 autónomos societarios.
"El Gobierno ha vuelto a mentir a los autónomos. No ha congelado las cuotas de cotización para todos, sino que uno de cada tres van a ver incrementadas sus cotizaciones mínimas en más de 135 euros al mes", denuncia Lorenzo Amor, también vicepresidente de CEOE.
La Seguridad Social se defiende y señala que esta base de 1.424,4 euros mensuales es la misma que la del grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social y desde el ministerio de Elma Saiz argumentan que la reforma del sistema de cotización del RETA de 2022 -pactada con las asociaciones de autónomos, la patronal y los sindicatos, y aprobada con una amplia mayoría parlamentaria- "estableció que la base de cotización de los autónomos societarios, familiares colaboradores y aquellos que no declaran rendimientos no podrá ser inferior a la base mínima del Régimen General a partir de 2026". "Nadie hasta la fecha lo ha cuestionado", precisan, al tiempo que tienden la mano a las asociaciones de autónomos, patronal y sindicatos para concretar los términos del despliegue del nuevo sistema de cotización por ingresos reales, las mejoras del proceso anual de regularización de lo cotizado y la extensión de la acción protectora de los autónomos.