Esta casa es una ruina
La OCU denuncia fallos de acabado y seguridad en gran parte de las viviendas nuevas y reclama al Gobierno que tome medidas para evitar la indefensión de los compradores

Un informe de la OCU realizado sobre 82 viviendas desvela defectos de acabado en todas ellas
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció ayer el mal estado en que se entregan muchas viviendas nuevas en España. Puertas que no cierran, materiales defectuosos, calidades inferiores a las contratadas, retrasos, malos olores o problemas de seguridad son algunos de los fallos detectados en un estudio realizado por la entidad. La OCU, que insta a los propietarios a reclamar siempre que sus expectativas no se vean colmadas, ha pedido al Gobierno que desarrolle la legislación oportuna en la materia para evitar la indefensión a que se ven sometidos los compradores. En el informe, realizado sobre 82 casas nuevas de todo tipo (pisos, adosados y chalés) de las provincias de Madrid, Barcelona y Valencia -elegidas por ser las que mayor desarrollo urbanístico presentan en la actualidad-, todas las viviendas analizadas presentaban defectos de acabado. Insonorizaciones defectuosas, superficies menores a las contratadas, complicados accesos para las personas con movilidad reducida, protecciones contra incendios inadecuadas, puertas de emergencia cerradas o aislamientos térmicos inútiles son algunas de las irregularidades detectadas. «Esto no es todo, hay ocasiones en que piscinas que aparecían en los folletos no están por ningún lado o zonas que se suponían ajardinadas son en realidad barrizales», aseguró Ileana Izverniceanu, portavoz de la OCU, que recordó que la publicidad es vinculante y que «lo que aparece en el folleto forma parte del contrato». Junto a estos fallos, el informe señala que más de la mitad de las casas observadas se entregó con retraso, que en algunos casos sobrepasó el año y medio sobre la fecha prevista. «La fecha de entrega es una parte esencial del contrato de compraventa y debe figurar de forma exacta», advirtió Izverniceanu. Otro incumplimiento flagrante es la no entrega de la denominada memoria de calidades , que detalla cómo serán los elementos de la casa y que de entre los casos analizados sólo 3 constructores cumplieron de forma correcta. La legislación que regula este requisito, a diferencia del resto de países europeos, sólo exige unas indicaciones orientativas «lo que deja la puerta abierta a coletillas inaceptables como grifo de la marca X o similar o mármol del país , que permiten a los constructores instalar en muchas ocasiones las gamas más bajas de entre las marcas y calidades anunciados», denunció Izverniceanu. Una de las argucias detectadas en muchos de los casos fue el recurso al gotéele para disimular fallos o irregularidades en las paredes. «Nos hemos encontrado con muchas paredes completamente torcidas que para disimular su estado se pintaban con gotéele. En esos muros, los marcos de las puertas no encajaban o los quicios dejaban en un extremo un margen de dos centímetros hasta la esquina y en el opuesto pasaba de los siete», explicó Javier García, técnico jefe del estudio. Ante esta situación, que según explicó Izverniceanu ha sido menos sangrante en los pisos de protección oficial analizados que en las viviendas libres, la OCU se ha dirigido al Gobierno. «Ya que han hecho un ministerio de Vivienda... Las promesas están muy bien pero hay que afrontar la realidad», apuntó. La OCU ha enviado una propuesta a los ministerios de Vivienda y Sanidad, y a la Comisión de Fomento y Vivienda del Congreso de los Diputados para que se aborde el desarrollo de la Ley de Ordenación de la Edificación.