REINO UNIDO
Salvados por el «Titánic»
El Reino Unido mantiene prácticamente el mismo número de empleos que los astilleros españoles en la industria naval, si bien el Estado parece tener mayor capacidad que el Gobierno socialista español para socorrer con pedidos a algunos astilleros en apuros. Eso fue lo que hizo la ciudad de Londres en el año 2000 con las míticas gradas de Belfast en las que se botó el Titanic en 1912. La planta de Harland and Wolf estuvo a punto de quebrar tras perder la contratación de un crucero de 640 millones de euros frente a su rival francés Chantier de l'Atlantique. El Gobierno laborista de Blair se apresuró a encargarle dos ferries por valor de 1.150 millones para salvar la planta y a sus 1.200 empleados.