Las marcas blancas suponen un 33% del total, cinco puntos más que en el 2005
Las ventas de productos básicos se estancan un 2,8% por la crisis
Uno de cada cuatro consumidores trata de recortar el gasto en alimentación
El volumen de ventas de productos básicos de alimentación y droguería ha crecido el 1,5 por cien en lo que va de año, una cifra que supone, de hecho, un estancamiento teniendo en cuenta el aumento de población registrado en España, según un estudio presentado ayer por la consultora Nielsen. A juicio de los autores del análisis, -que monitoriza productos por valor de 142.000 millones de euros- ésta es una de las consecuencias de la crisis económica en la actitud del consumidor, cuyo índice de confianza ha caído 19 puntos respecto al año anterior al situarse en 84, por debajo de la media mundial (88). Este índice se calcula teniendo en cuenta las expectativas de gasto del ciudadano, su percepción ante el mercado laboral y la situación financiera personal. El análisis de Nielsen refleja que las ventas de productos de gran consumo mantienen tasas de crecimiento entre enero y agosto de este año del 6 por cien, pero de este porcentaje un 4,4 por cien se debe al aumento de precios y solo un 1,5 por cien al volumen (en 2007 este porcentaje era del 3,1). Uno de cada cuatro consumidores trata de recortar el gasto en alimentación. Las ventas se estancaron un 2,8%. Para un 52 por cien de los ciudadanos consultados, la economía aparece como principal preocupación y un 77 por cien cree que «no es el momento adecuado para comprar cosas». Y es que ante la situación económica mundial, el consumidor ha optado por «echar números» y comprar menos y más barato, como refleja el hecho de que las marcas blancas supongan un 33 por cien de todo lo que se compra, casi cinco puntos más que en 2005. Canal impulso En los mercados de telefonía móvil, tabaco o el llamado «canal impulso» (artículos que se compran por impulso en la calle como golosinas o chicles) hay una contracción del consumo, refleja el estudio. Respecto a los artículos que suponen un gasto fuerte se empiezan a aplazar las compras. Es el caso del mantenimiento del automóvil, cuyo mercado ha caído un uno por cien en ventas, el descanso (-5 por cien) y los electrodomésticos (-5,3 por cien).