esclavos del móvil
Lo apagas o me largo
ANAHÍ GALLARDO
Poco a poco nos hemos acostumbrado a que los encuentros personales se vean interrumpidos por la compulsiva consulta al móvil y que los mensajes virtuales tengan más importancia que las charlas cara a cara. Entre quienes defienden que se trata de una costumbre social ya instalada y los que se quejan de la mala educación que denota ese gesto, no faltan las voces que advierten de una grave dependencia al 'smartphone'.