Restaurantes, tiendas de moda, hostales, comercios y oficinas de la capital esconden en su interior valiosos restos romanos, medievales y renacentistas que no aparecen en ninguna guía. Desde vestigios de construcciones campamentales hasta tramos menos conocidos de las dos murallas que se levantaron en la ciudad —la tardorromana y la medieval—, pasando por el mismísimo cuartel general de la Legio VII, donde guardaban sus pertenencias más importantes. León esconde algunos de sus mejores tesoros a la vista de unos pocos en numerosos locales.