Los estados en contra presentan una apelación conjunta
Pero no todos los estadounidenses celebraban la aprobación. Ayer, los secretarios de Justicia de trece estados de EE.UU. presentaron en Florida una apelación conjunta ante los tribunales en la que ponen en duda la legalidad de la reforma. El estado de Virginia, por su lado, también presentó una demanda en contra de la ley.
El fiscal general de Florida, uno de los estados demandantes, Bill McCollum, afirmó que su gobierno «no permitirá que los derechos constitucionales de nuestros ciudadanos y la soberanía de nuestro estado sean ignorados o no tenidos en cuenta».
La Cámara de Representantes de EE.UU. había aprobado la normativa, cuyo coste se cifra en 938.000 millones de dólares, el pasado domingo por 219 votos contra 212, tras un largo proceso de negociación. El Senado ya lo había hecho en diciembre.
El Senado tiene previsto comenzar ya mismo a debatir un proyecto de ley, que la Cámara de Representantes también aprobó el domingo, que incluye algunas modificaciones a la norma promulgada ayer.