Melilla recobra la normalidad tras el cierre de la frontera
La Delegación del Gobierno en Melilla llamó ayer a la tranquilidad de los ciudadanos tras el cierre momentáneo que sufrió la noche del domingo el puesto fronterizo de Beni-Enzar entre Marruecos y la ciudad autónoma con motivo de las protestas de un grupo de activistas del país vecino.
A preguntas de los periodistas, el delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, informó de que el domingo se produjo una interrupción de la circulación de vehículos y peatones en la entrada a Melilla desde Marruecos, aunque «inmediatamente se restableció la normalidad».
Según dijo, el cierre de la frontera tuvo lugar durante apenas diez minutos, lo que supone una «cuestión puntual». Por ello, llamó a la tranquilidad a los ciudadanos porque «no hay ningún problema en la frontera».