La revolución de las mujeres
Las egipcias rompen los prejuicios y protestan con los hombres
Armadas con pancartas, megáfonos e incluso piedras, las mujeres egipcias han roto con los prejuicios vigentes en su sociedad y se manifiestan codo con codo junto a los hombres durante las protestas contra el régimen de Hosni Mubarak.
La tensión y la violencia vividas en los últimos días, cuando se han sucedido los enfrentamientos entre los partidarios y opositores al presidente, no han disuadido a las mujeres de tomar las calles y aportar su granito de arena a este momento histórico.
«Vamos a cambiar el sistema, queremos libertad», aseguró ayer en la plaza Tahrir (plaza Liberación) la egipcia Amel Said, quien no podía reprimir su euforia en esta jornada bautizada «día de la salida». Esta denominación sintetiza el deseo de decenas de miles de manifestantes.
Said, una mujer de mediana edad perteneciente a las clases populares, explicó que su marido y su familia le animaron a participar en las manifestaciones, algo novedoso en una sociedad conservadora y patriarcal en la que la mujer juega por lo general un rol secundario. «Como las mujeres toman parte en esta revolución, ahora tendrán voz en los asuntos de Egipto», subrayó Said, sentada en la entrada de la tienda de campaña donde duerme desde hace una semana en el centro de la plaza Tahrir.
Esta confianza es compartida por muchas mujeres, que no ocultan su sorpresa ante la masiva participación femenina en esta revuelta popular sin precedentes.
Como dijo la directora del Centro Egipcio para los Derechos de la Mujer, Nehad Abul Komsan, «lo que ha pasado estos días en las calles es impresionante». Para Komsan, las protagonistas de estas manifestaciones son «una nueva generación de mujeres que tiene estudios, expresa sus sentimientos en iIternet y que es bien recibidas en los movimientos de protesta».