Afecto y orgullo nacional para superar el desastre
Japón, el país de la armonía y los sentimientos contenidos, se enfrenta ahora al traumático recuerdo del terremoto y tsunami del día 11 de marzo, un desastre que ha fortalecido el espíritu de superación y unidad de sus habitantes.
Olas de trece metros, pueblos destrozados, familias desplazadas y carencias han causado un gran trauma en supervivientes y el resto de la sociedad nipona, que intenta desprenderse del lastre psicológico con comunicación, afecto y muestras de orgullo nacional.
Los primeros psicólogos que llegaron a las zonas más afectadas han constatado el alto índice de personas con síntomas de estrés agudo y la necesidad de expresar los recuerdos de aquel día, según indicó un portavoz de Médicos Sin Fronteras.
Poco a poco los afectados recuperan su orgullo con la adjudicación de las primeras casas para damnificados, mientras las autoridades anunciaron ayer programas especiales de empleo.