Un país entero detrás de los bomberos
Además de saludar a los bomberos, Obama también visitó una comisaría de Policía, de donde partieron los primeros agentes que se personaron en las torres tras los atentados, a los que indicó que «seguirá habiendo amenazas ahí fuera y se les seguirán pidiendo actos de valor y mantenerse alertas, y ustedes tendrán un país entero detrás cuando lo hagan».
Según declaró el portavoz presidencial, Jay Carney, la visita «es apropiada tras la exitosa misión para hacer justicia sobre Bin Laden, para reconocer las terribles pérdidas que sufrió Nueva York el 11-S y para reconocer el peso que los familiares y los seres queridos de las víctimas han acarreado desde entonces, hace casi diez años».
La visita, agregó el portavoz, representa un esfuerzo para «intentar ayudar a los neoyorquinos, y a los estadounidenses en general, a pasar página».
Bin Laden murió el pasado lunes por disparos en la cabeza y el pecho en una operación desarrollada por comandos estadounidenses, que le localizaron en una residencia de la localidad de montaña de Abbottabad, en las cercanías de Islamabad.
El presidente estadounidense se desplazará hoy, viernes, a Fort Campbell, en Kentucky, la base militar a la que están asignados los pilotos que transportaron los comandos a Abbottabad. Allí, Obama tiene previsto pronunciar un discurso para agradecer su labor a los militares y recordar que la guerra en Afganistán continúa, según la Casa Blanca.