Siria permite el multipartidismo pero el Ejército continúa con la represión
Muchos soldados han desertado y a los que se captura son ejecutados en el acto

El embajador británico, Mark Lyall Grant, habla en nombre de los países de la Unión Europea.
Horas después de recibir la condena del Consejo de Seguridad de la ONU, el presidente sirio, Bachar Al Asad, emitió un decreto que permite el multipartidismo en el país, aunque prosigue al mismo tiempo con la campaña de represión. Con esta nueva ley, los sirios tendrán derecho a formar partidos políticos con el fin de activar la vida política y la participación ciudadana, una de las primeras reivindicaciones de los manifestantes antes de pasar a pedir la caída del régimen.
El anuncio del proyecto, sin embargo, coincide con un recrudecimiento de la ofensiva militar contra los opositores en todo el país y, sobre todo, en la ciudad de Hama, donde el miércoles fallecieron al menos 30 personas a causa de los bombardeos. El portavoz oficial del grupo opositor Comités Locales de Coordinación, Omar Edelbeh, explicó que el Ejército sirio ataca con «artillería pesada y armamento antiaéreo barrios residenciales de Hama de forma indiscriminada». «Los barrios de Hama están aislados unos de otros por las barreras y puestos de control establecidos por las fuerzas de seguridad. Existe un toque de queda no oficial debido a los bombardeos», denunció Edelbeh en una conversación telefónica desde Beirut, donde se encuentra refugiado.
Hama es el objetivo principal de esta nueva oleada represora lanzada la víspera del inicio del mes sagrado musulmán de ramadán. El activista de los Comités Malaz Amran aseguró que la situación es crítica en la ciudad, ya que el agua, la electricidad y las comunicaciones han sido cortadas. Además, hay escasez de comida y medicamentos y los hospitales acogen a decenas de heridos, pero en los tejados de estos centros médicos se han apostado francotiradores, según Amran.
«Muchos soldados han desertado y los que son capturados por las fuerzas de seguridad son ejecutados en el acto, y después los medios de información del régimen aseguran que fueron asesinados por grupos criminales armados», se lamentó Amran. Asimismo, la ofensiva militar forzó el desplazamiento de una gran cantidad de habitantes de Hama.
Los partidos deben basarse «en la democracia y en los medios pacíficos, y respetar la Constitución, los derechos y las libertades públicas». El texto oficial indica que está prohibido que un partido tenga bases religiosas, sectarias o tribales, o discrimine por diferencias de raza o sexo.
Otro de los puntos más destacados de la nueva ley es que las actividades del partido «no deben incluir la formación de órganos militares públicos o secretos, ni deben usar la violencia». No es nueva en Siria esta política, ya que desde el inicio de las protestas se han sucedido los anuncios de reformas mientras el régimen continuaba con la represión de las protestas. Sin embargo, desde ayer, Damasco tiene que enfrentarse al Consejo de Seguridad de la ONU.