Miles de libios regresan desde Túnez para ver el fin del régimen
Miles de libios atravesaron ayer la frontera tunecina en sus diferentes pasos para dirigirse a Trípoli, donde esperan presenciar el final del régimen de Muamar al Gadafi, tras 42 años en el poder y un cruento conflicto que se inició hace seis meses.
Cientos de vehículos en un lamentable estado y cargados con aprovisionamientos y ciudadanos libios que habían huido de la represión del coronel viajan a través del desierto en una lenta caravana. La carretera desde Nalut, cerca de la frontera con Túnez, construida en la década de los ochenta por una empresa española, es la vía principal de acceso de los desplazados libios en su retorno al país. Algunos carros de combate de fabricación soviética y que fueron utilizados por las tropas gadafistas aparecen ahora abandonados a ambos lados de la ruta y pintados con emblemas de la Revolución.
Las caravanas de vehículos viajan engalanadas con emblemas de la revolución y sus conductores tocan el claxon y gritan en señal de júbilo por lo que consideran el final del régimen del rais. Los libios aguardan además expectantes la llegada de las autoridades provisionales del Consejo Nacional de Transición (CNT), ubicado actualmente en Bengasi, la segunda ciudad en importancia del país, desde donde han dirigido la guerra contra los gadafistas.
Algunos de los ciudadanos que participan en este retorno muestran a los periodistas su confianza en que el final de la guerra este próximo, con lo que concluirá también la movilización militar en la que se vieron obligados a participar tras el estallido de la revolución y el inicio de la represión por parte del régimen.