El ex presidente de Costa de Marfil declara ante la CPI por crímenes contra la humanidad

Laurent Gbagbo, durante su comparecencia ante la CPI.
El ex presidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo aprovechó ayer su primera comparecencia ante la Corte Penal Internacional (CPI) para criticar las condiciones en las que fue detenido y encarcelado en su país y para quejarse de la falta de información durante su traslado a La Haya.
Gbagbo, primer ex jefe de Estado que comparece ante la CPI y a quien se imputan crímenes de lesa humanidad, se mostró respetuoso con los jueces, pero no dudó en denunciar que su detención el pasado febrero por tropas francesas «fue un verdadero asedio».
En la sesión, Gbagbo respondió, al ser preguntado por los jueces, que entendía los cargos de crímenes de lesa humanidad que se le imputan y que presuntamente fueron cometidos durante la oleada de violencia tras los comicios de noviembre del 2010 en Costa de Marfil.
Gbagbo, de 66 años, fue entregado la pasada semana por su país a la corte de La Haya, donde se enfrenta a un juicio que puede durar años. La fiscalía de la CPI le acusa de cuatro cargos de crímenes de lesa humanidad, entre ellos violaciones, asesinatos y persecuciones dirigidos contra los partidarios del candidato opositor y vencedor de las elecciones, Alessane Ouattara. Éstos habrían sido cometidos por las fuerzas leales a Gbagbo entre el 16 de diciembre de 2010 y el 12 de abril de 2011 y costaron la vida a unas 3.000 personas.