Honduras no logra aclarar el origen del incendio en la cárcel
Cinco días depués de la tragedia las autoridades barajan varias hipótesis.

Un grupo de personas trabaja y busca pertenencias entre los escombros del mercado incendiado.
La identificación de los 358 presos fallecidos en el incendio de la cárcel hondureña de Comayagua avanza lentamente con la ayuda de forenses llegados de varios países, informaron ayer las autoridades, que precisaron que por el momento se habían identificado a 38 de las víctimas.
Según precisó el Ministerio Público en un comunicado difundido ayer, se mantiene la cifra de 358 muertos, incluida una mujer que visitaba a su marido, y se practicaron 103 autopsias, aunque las identificaciones plenas solo son 38.
Uno de los presos heridos se encuentra en situación crítica y otros tres están estables, dentro de su gravedad, añadía la nota de la Fiscalía. Al menos cinco de los diez reos ingresados en el Hospital Escuela de Tegucigalpa murieron entre el miércoles y el sábado. Las autopsias están avanzando gracias a la incorporación de forenses de Chile, El Salvador, Guatemala, México y Perú, más un equipo de la Cruz Roja Internacional, dijo el portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte. También un equipo de expertos de Estados Unidos se sumó el viernes a las investigaciones para determinar las causas del siniestro.
Las autoridades locales barajan varias hipótesis, como una conducta criminal, un cortocircuito o la quema de un colchón, cinco días después de la tragedia.
Por otra parte, a la tragedia de la prisión se sumó ayer otro incendio en la capital hondureña. Al menos ocho personas resultaron heridas y afectadas por inhalación de humo en el incendio que se registró ayer en tres mercados populares de Tegucigalpa, informaron miembros del Cuerpo de Bomberos.
Las causas del siniestro se desconocen, pero el incendio fue de «gran magnitud» por lo que se necesitó de «mucho esfuerzo» par poder extinguirlo, dijo a los periodistas el oficial médico del Cuerpo de Bomberos, Félix Castillo.