Putin admite irregularidades en las elecciones rusas tras las protestas
En libertad la mayor parte de los detenidos en las multitudinarias manifestaciones.

Putin visita el centro de observación ‘Elecciones 2012’ para comprobar si hubo fraude.
Vladímir Putin, ganador de las elecciones presidenciales rusas del domingo, reconoció ayer que durante la votación hubo algunas irregularidades, después de las multitudinarias protestas de anoche en Moscú contra el fraude electoral. «Por supuesto, irregularidades las hubo. Hay que denunciarlas y hacerlo de tal forma que a todos les quede todo claro», afirmó Putin, quien defendió la limpieza de su victoria «en una lucha abierta y limpia»
Putin, que ganó las presidenciales en la primera vuelta con el 63,60% de los votos, según la Comisión Electoral Central (CEC), expresó su confianza en que las irregularidades serán investigadas por las instancias correspondientes. «Confío en la máxima supervisión y control de la situación para que no haya ninguna basura», dijo Putin, primer ministro saliente de Rusia, durante una reunión con observadores electorales.
A su vez, calificó la negativa de algunos opositores, entre ellos el líder comunista y segundo candidato más votado, Guennadi Ziugánov, a reconocer su victoria electoral de «elemento de la lucha política, que no tiene relación con las elecciones».
En la misma línea, el secretario de la CEC, Nikolái Konkin, aseguró ayer que no espera más de un centenar de denuncias de infracciones cometidas durante los comicios. Además, negó rotundamente que el procedimiento de votación fuera del lugar de residencia haya sido aprovechado para las falsificaciones, en particular para los conocidos como «carruseles», cuando las mismas personas votan en varios colegios. «En estos comicios han votado 300.000 personas menos que el total de quienes recibieron los cupones de votación (fuera del lugar de residencia habitual). Si hubiesen votado varias veces, difícilmente el número sería inferior», indicó.
Estas declaraciones se producen después de la protesta multitudinaria de anoche en el centro de Moscú, en la que los manifestantes demandaban la repetición de los comicios parlamentarios de diciembre y de las elecciones presidenciales del domingo. Más de 20.000 personas acudieron al llamamiento de los líderes opositores, pero la manifestación que había recibido la autorización oficial terminó con la dispersión violenta de los presentes por efectivos antidisturbios y varios centenares de detenidos.
Los incidentes se produjeron cuando varios cientos de personas se negaron a abandonar la plaza Pushkin supuestamente con la intención de acampar indefinidamente para exigir la repetición de los comicios. Aunque casi todos los detenidos fueron liberados ayer y, según sus abogados, podrían ser condenados a quince días de arresto administrativo.