La conmoción hace suspender la campaña electoral en señal de duelo
La conmoción nacional causada por la matanza en la escuela judía de Toulouse provocó la suspensión en signo de duelo de la campaña electoral de las presidenciales francesas, a poco más de un mes para la cita con las urnas.
El conservador Nicolas Sarkozy, candidato a la reelección, y el socialista François Hollande, favorito en los sondeos, se desplazaron hasta el lugar del drama y luego acudieron por la tarde a un acto en una sinagoga en París en memoria de las víctimas que contó también con la presencia del primer ministro, François Fillon. «No debemos ceder ante el terror», subrayó en el centro escolar Sarkozy, quien resaltó que «la barbarie, la crueldad y el odio no pueden ganar porque la República es mucho más fuerte». Tras prometer que se hará todo lo posible para que el asesino sea detenido y «rinda cuenta de sus crímenes», anunció que hoy se guardará un minuto de silencio en todas las escuelas del país y que los centros de confesión judía y musulmana serán objeto de una vigilancia especial.
«Respuesta común y firme». Por su parte, Hollande pidió que «los actos antisemitas y el racismo tengan una respuesta común y firme de toda la República». «Al antisemitismo se ha añadido la abyección», observó el líder socialista, quien puntualizó que no es tanto «una escuela de judíos, sino toda Francia la que ha sido atacada».
Mientras tanto Marine Le Pen, tercera en los estudios de intención de voto, condenó un «tiroteo criminal» y emplazó a los poderes públicos a poner todo de su parte para impedir un nuevo drama. La aspirante ultraderechista pidió y obtuvo la anulación de un programa político de televisión al que estaba invitada a participar ayer por la noche.
Por otro lado, la Unión de Estudiantes Judíos de Francia convocó una marcha silenciosa en París para rendir homenaje a las víctimas del «atentado antisemita», lo que apoyó el Movimiento contra el Racismo y por la Amistad de los Pueblos.