Eloy López Pereira
« Dos horas antes mi mujer estaba donde la segunda explosión»

De la alegría por conseguir una marca notable y acabar también entre los mejores de su categoría, Eloy López, de 55 años, pasaba apenas dos horas después de cruzar la línea de meta a la tristeza por lo que estaba viviendo. «Es increíble que puedan pasar estar cosas en un acontecimiento deportivo que debe ser una fiesta y acabó en drama», aseguraba Eloy, atleta veterano de Ponferrada que había acudido a la maratón de Boston en compañía de su mujer. Precisamente su esposa vio la carrera suya en el mismo lugar donde estaba ubicado el segundo artefacto. «Tuvo suerte de que no pasara nada pero ahora con el paso de las horas piensas que hubiera pasado si en lugar de explosionar dos horas después lo hace dos antes».
«Por suerte a mí no me ha pasado nada. Yo acabé la carrera más de dos horas antes de que explosionaran los dos artefactos. En ese momento estaba comiendo en un restaurante junto a mi mujer. Ya me había duchado y estaba disfrutando de lo que había conseguido cuando vi por la televisión que se había producido un acto terrorista en la zona de meta. Me dio un pálpito en el corazón aunque sabía que al menos a mi mujer no le había pasado nada. A partir de ese momento en el ambiente se vivió mucha tensión aunque yo no pasé miedo».
«Por suerte nos sorprendió todo lejos de la zona del atentado aunque vivimos como una ciudad vivía la tragedia en primera persona. A la salida del restaurante comprobé como el despliegue policial era inmenso. Se había acordonado la zona de llegada y la gente corría de un lado para otro. Sólo se oían sirenas», precisa Eloy que ayer cogía un avión de regreso a España.
Para Eloy la sensación que le queda es de amargura. «El atletismo es salud y no puede verse manchado por acciones como esta. Es increíble que pasen cosas así, que alguien desalmado aproveche la presencia de tanta gente para participar en una carrera para hacer daño. De nada vale lo que han logrado en la carrera porque por encima de todo están las vidas humanas que se han perdido y la desgracia que ha teñido de tristeza a muchas familias».