El próximo Gobierno de Pakistán deberá sintonizar con el Ejército
Las elecciones del sábado en Pakistán fueron las primeras en que un gobierno civil dará paso a otro del mismo carácter tras agotar su mandato pero el nuevo Ejecutivo deberá sintonizar con el Ejército, que supervisa al poder político en el país. El estamento militar dio tres golpes de Estado que le han permitido gobernar durante 33 de los 66 años transcurridos desde la independencia del país, donde ha sido determinante.
La última principal víctima de ese papel castrense fue el líder de la Liga Musulmana de Pakistán-N (PML-N) y —según el escrutinio aún provisional de la votación de ayer— virtual nuevo jefe de Gobierno, el conservador y dos veces primer ministro Nawaz Sharif. El Ejército se ha mantenido en los cuarteles pero sin dejar de tener la última palabra en las decisiones más sensibles del Gabinete, y la incógnita se centra en su grado de entendimiento con Sharif una vez que este recupere la jefatura del Gobierno.