«Ahora mismo sois sólo vosotros contra mucha gente, vais a perder»
Los datos que van emergiendo sobre la personalidad de uno de los autores del crimen, Michael Adebolajo, no ofrecen la certeza con los vecinos se manifestaban sobre el origen de sus ideas.
Un vecino de los Adebolajo, una familia cristiana de procedencia nigeriana que vivió unos años en el barrio de Romford, señalaba que antes de la conversión del hijo al islamismo, en el 2003, ya había rasgos violentos. El padre tenía una reputación de ferocidad en sus reacciones a pequeños incidentes, como que un vecino obstaculizase el acceso a su plaza de aparcamiento junto a su vivienda. El propio Michael habría insultado y golpeado a una vecina muy joven que fue a recoger una pelota que había caído en la propiedad de la familia.
En los medios británicos se destacaba la sangre fría de tres mujeres que reaccionaron a las extrañas circunstancias del crimen intentando asistir, una de ellas, al soldado ya muerto a los pies de los dos asesinos. Otra mujer la acompañó, manteniéndose a dos metros de la escena.
E Ingrid Loyau-Kennett, que bajó de un autobús detenido por el crimen, quiso asistir a la víctima pensando que había sufrido un accidente de tráfico y entabló un diálogo con uno de los autores del asesinato, que seguía con un cuchillo en la mano. El joven le dijo a Ingrid que querían iniciar una guerra en Londres la misma noche del miércoles. Loyau-Kennet le respondió: «Ahora mismo sois sólo vosotros contra mucha gente, vais a perder». «Habló por todos nosotros», dijo Cameron de Ingrid desde el 10 de Downing Street.