El proceso de paz en Ucrania deberá esperar ante el aumento de combates

Vladimir Putin.
El plan de paz propuesto por el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, deberá esperar ante el recrudecimiento de los combates en el este prorruso, pese a que el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, también aboga por el pronto inicio de un proceso negociador.
«La operación antiterrorista es nuestra prerrogativa soberana para defender nuestro país. Y si hay ataques por parte de los terroristas, nuestro Ejército debe defender al pueblo», aseguró hoy Valeri Chali, subjefe de la Administración presidencial ucraniana. Tras reunirse con Putin en Minsk, Poroshenko anunció los planes para elaborar una ‘hoja de ruta’, cuyo objetivo es la pronta entrada en vigor de un régimen de alto el fuego bilateral.
No obstante, las ilusiones de paz se toparon ayer con la cruda realidad en el campo de batalla de las regiones de Donetsk y Lugansk, escenario de encarnizados combates. «Las pérdidas del enemigo son tres tanques, dos blindados, cuatro morteros, un camión y una lanzadera de misiles de bocas múltiples ‘Smerch’. También han sido aniquilados 225 terroristas».
Por su parte, los rebeldes prorrusos anunciaron el apresamiento de casi un centenar de soldados ucranianos, que se habrían entregado tras ser emboscados en Donetsk. Al parecer, los separatistas podrían haber llegado al puerto de Novoazovsk, a orillas del mar de Azov, con lo que habrían logrado su deseo de abrir un segundo frente.
En un intento de aprovechar el impulso de la cumbre de Minsk, Putin y la canciller alemana, Angela Merkel, abogaron ayer por el pronto inicio de un proceso de arreglo político del conflicto ucraniano.