Las FARC afirman que la entrega del general es un «gesto de paz»
El presidente Santos mantiene la suspensión de las conversaciones de paz hasta que se libere a los secuestrados.
El parón en las conversaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC producido por el extraño secuestro del general Rubén Darío Alzate Mora y sus dos acompañantes podría superarse antes de lo que muchos analistas habían supuesto. En cuatro días, y gracias a la gestión de los países garantes de la Mesa del diálogo -Noruega y Cuba- las partes reiteraron la voluntad de proseguir las negociaciones en La Habana al acordar un protocolo por el que «las liberaciones se llevarán a cabo a la mayor brevedad posible».
El presidente, Juan Manuel Santos, dejó claro que mientras no se produzcan esas liberaciones sus negociadores no regresarán a la mesa instalada en La Habana el 19 de noviembre de 2012. El secretariado de las FARC decía ayer que el compromiso era un gesto de paz. «¿No les parece que estamos haciendo un gesto de paz al devolver a un general?», dijo el guerrillero ‘Pablo Catatumbo’ a la emisora RCN Radio de Colombia. El jefe guerrillero insistió en que la retención «de un general en su teatro de operación en medio de la guerra no es un secuestro».
Las FARC insisten en pedir un cese el fuego bilateral, «con verificación internacional», extremo al que se niega el Gobierno, que anunció la suspensión de las negociaciones en cuanto tuvo constancia de que el alto militar, un cabo y una abogada del Ejército habían caído en poder de la guerrilla.
Tras conocer los buenos oficios de Cuba y Noruega, Santos agradeció a sus gobiernos «por su compromiso y colaboración para facilitar la liberación». También se comprometió a colaborar para «garantizar el retorno seguro de estas personas a sus hogares, el cual espera que se produzca a la mayor brevedad». Reiteró que «una vez todos se encuentren en libertad, la delegación del Gobierno regresará a La Habana».
No hay una fecha concreta para la entrega y a comienzos de diciembre Cuba es anfitrión de dos importantes encuentros internacionales por lo que no sería extraño que, si no existen más contratiempos, el reinicio de los diálogos se retrase hasta enero. No se ha precisado tampoco cómo se realizará la liberación.