Pruebas de ADN y pocos datos en la célula de crisis
Se pospone el listado hasta no confirmar quiénes embarcaron.

Familiares y amigos de los pasajeros en las instalaciones del aeropuerto de El Prat.
La célula de crisis del aeropuerto de El Prat funcionó como un reloj y los numerosos organismos y administraciones implicados trabajaron codo con codo desde el primer momento. Pero las decenas de profesionales y de responsables políticos poco pudieron hacer más que coordinar la recogida de pruebas de ADN entre los familiares de las víctimas que acudieron al aeródromo y tratar de reconfortar a esos allegados con buenas palabras, pero pocas certezas.
La vicepresidenta de Lufhtansa, Heike Birlenbach, la única persona que según la legislación comunitaria en vigor desde 2010 podía facilitar los datos oficiales sobre los nombres y nacionalidades de los 150 ocupantes del 4U 9525 quiso ser especialmente cauta en Barcelona. Es más, en su encuentro con el más de centenar y medio de familiares y amigos de las víctimas desplazados al Prat ni siquiera quiso, o pudo, facilitar el nombre de las personas que componían en teoría el pasaje, a la espera de confirmar si todos los pasajeros registrados abordaron el avión
Birlenbach, que se comprometió a facilitar la relación en cuestión de horas, se mostró también muy prudente en su reunión en el Prat con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y los responsables de Fomento, quienes ofrecieron a la compañía alemana todo tipo de medios personales para confirmar cuanto antes los nombres de los embarcados y acabar con la zozobra de los familiares
Una ayuda que reiteraron el resto de los miembros de esa célula de crisis instalada en el Bloque Técnico de la terminal T2 del aeropuerto de El Prat: el conseller de Interior, Ramón Espadaler y el primer teniente de alcalde y responsable de Seguridad de la capital catalana, Joaquim Forn, además de responsables de Aviación Civil, Aena y de la diplomacia gala y germana.
Así las cosas, los técnicos movilizados por esa célula se limitaron a las recogidas de muestras genéticas y a consolar a los familiares.
Un equipo conjunto de Mossos d’Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil se encargó desde primera hora de la tarde de tomar muestras de ADN de familiares directos (hijos, padres y hermanos) de los pasajeros del aparato siniestrado. Los funcionarios, además, pidieron a los allegados descripciones lo más precisas del aspecto físico de los fallecidos, características particulares, como tatuajes, o las ropas que vestían al embarcar.
Los técnicos, que esperan enviar hoy las primeras pruebas de ADN a las autoridades francesas, advirtieron, no obstante, a los familiares que las labores de identificación se van a demorar días o «quizás semanas».
Internacional
El Gobierno decreta tres días de luto oficial y los reyes regresan de Francia
Redacción