El yihadismo amplía sus ataques sectarios a Kuwait

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) abre un nuevo frente en Kuwait tras el atentado contra una mezquita chií en el que murieron al menos 25 personas y otras 202 resultaron heridas, según la cifra ofrecida por el ministerio de Interior. El grupo reivindicó la acción suicida del «mártir» Abu Suleiman al Muwahhid contra la mezquita de Al Imam al Sadeq, en Kuwait City, en la que «se predica el chiismo entre la población suní».
El diputado Jalil Al Salih se encontraba en el recinto en el momento de la explosión y, en declaraciones telefónicas a la agencia Reuters, aseguró que «el suicida entró en la sala de la oración cuando estábamos de rodillas. Tendría unos veinte años, no más, le ví con mis propios ojos». El EI eligió el segundo viernes de Ramadán y la principal oración del día para enviar a su kamikaze con su cinturón de explosivos ceñido al cuerpo a cometer lo que las autoridades calificaron de «acción criminal y cobarde».
Contra la unidad
El ministerio de Interior emitió un comunicado en el que subrayó que el objetivo del ataque es «desgarrar la unidad nacional» de este emirato del Golfo Pérsico donde se calcula que un 25% de la población sigue el chiismo, secta de islam considerada «herética» por el EI. El primer ministro, Jeque Jaber al-Mubarak al-Sabah, acudió a visitar a los heridos al hospital Emiri y tras condenar el atentado insistió en el deseo de los yihadistas de «romper la unidad entre los ciudadanos». El ataque se produjo semanas después de que el EI realizara operaciones similares contra dos templos chiíes al este de Arabia Saudí.