Los 69 millones que creen al presidente
Las posibilidades del presidente se agotaron ayer. Sin embargo, y a pesar de su posible derrota, los éxitos electorales cosechados por su campaña siguen siendo abrumadores. Más de 69 millones de personas votaron por él el martes, lo que lo convierte en el candidato republicano más votado de la historia de EE UU.
Trump no deja a nadie indiferente y esa virtud, con la que ha cosechado cinco millones de votos más que hace cuatro años, ha pendido sobre él como una espada de Damocles. En estas elecciones ha movilizado el voto a su favor, pero también en su contra.
El magnate se hizo con la presidencia en 2016 tras explotar su condición de ‘outsider’ de la clase política estadounidense. «No soy un político», repitió una y mil veces durante su campaña, y el mensaje caló entre la clase obrera, los blancos y evangélicos.
Sus políticas proteccionistas —el ‘America First’—, la buena deriva económica y las medidas en materia migratorias durante su mandato sirvieron para reforzar su base y movilizar a los republicanos tradicionales, los patriotas y los supremacistas. Perdió, en cambio, a parte de la clase trabajadora y a muchos votantes republicanos, descontentos con su gestión. Las zonas rurales siguen siendo mayoritariamente favorables a Donald Trump, con algunas excepciones. En California, azotada por grandes incendios el pasado verano, las poblaciones rurales redujeron su apoyo al republicano,