El partido del presidente consigue la mayoría con 51 senadores, 226 legisladores y 23 gobernadores
Los republicanos se hacen con el control total del Congreso de EE.UU.
El Partido Republicano de EE.UU. ha logrado una victoria histórica en las elecciones legislativas, al arrebatar al Partido Demócrata su mayoría en
El Partido Republicano de Estados Unidos superó todos los pronósticos con sus contundentes victorias obtenidas en las elecciones al Congreso celebradas el martes, que le aseguran la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, según los resultados oficiales difundidos en la madrugada de ayer. En los pasados 150 años, el partido del presidente George W. Bush sólo había logrado en tres ocasiones ampliar su apoyo electoral a la mitad del mandato presidencial. De esta manera, Bush podrá contar con un sólido respaldo en ambas cámaras del Congreso para aplicar su política. La victoria republicana en el Senado, controlado hasta ahora por el Partido Demócrata, se confirmó después de que la última esperanza de la oposición, la candidata demócrata por Misuri, Jean Carnahan, reconociera su derrota frente al republicano Jim Talent. Con la victoria de Talent, los republicanos tendrán al menos 50 de los 100 escaños de la Cámara Alta estadounidense -en la que hay un independiente-, a la espera de conocer los resultados definitivos en el estado de Minesota, pendientes del cómputo final. La obtención del asiento número 51 para los republicanos parecía también factible, dado que el candidato del partido en ese estado, Norm Coleman, superaba al demócrata Walter Mondale por cinco puntos cuando se había escrutado el 41% de los sufragios. Mondale, vicepresidente durante el mandato de Jimmy Carter (1977-1981), había sustituido en la candidatura demócrata a Paul Wellstone, fallecido hace 15 días en un accidente de aviación. La incontestable victoria republicana en la jornada electoral de ayer, que los expertos interpretaron como un éxito personal del presidente George W. Bush, se reflejó también en los resultados de la Cámara de Representantes, donde aumentaron su mayoría. Según los últimos datos, los republicanos tienen ya asegurados 226 escaños, ocho más de los necesarios para ostentar la mayoría absoluta de los 435 miembros de la Cámara de Representantes. Antes de las elecciones,los republicanos tenían 223 legisladores en la cámara baja, por lo que rompieron la «tradición» de que el partido que ocupa la Casa Blanca pierde en las llamadas «elecciones de mitad de mandato».