Un ejército de 70.000 hombres
El presidente interino de Afganistán, Hamid Karzai, presentó ayer, lunes, en Bonn un decreto que prevé la constitución de un Ejército Nacional compuesto por 70.000 soldados y que comandará él mismo. El futuro Ejército Nacional Afgano estará sometido a la autoridad civil y constará de cuatro aparatos de mando y una central de coordinación, todos ellos en Kabul. El reclutamiento será voluntario. Paralelamente a la constitución del Ejército Nacional se pondrá en marcha un programa de «desarme, desmovilización y reintegración» que apoyará la ONU y dirigirá Japón y que prevé, entre otras cosas, que todas las armas pesadas se entreguen al nuevo Ejército afgano. El decreto firmado por Karzai prevé también la prohibición de todos los grupos armados en el futuro. Reponer la sanidad Mientras tanto, la vida cotidiana se abre paso en kabul y en menor medida en el resto del país. Más de un tercio de las instalaciones sanitarias existentes en Afganistán -84 hospitales y 192 centros de salud- ha sido destruido o sufrido daños de importancia por acciones bélicas, según revela un estudio encargado por el Gobierno afgano y financiado por Naciones Unidas, la UE, Japón y EE.UU. Así las cosas, en Afganistán hay actualmente un centro de salud por cada 27.800 personas. Aunque en Ghazni, un distrito densamente poblado, la cifra se dispara hasta las 273.000 personas por centro. En 39 de los 320 distritos del país no existe ninguna instalación sanitaria.