Mientras los inspectores siguen con su trabajo, Bush declara que las inspecciones son «poco alentadoras»
Irak protesta ante la ONU por los ataques aéreos contra su territorio
Irak protestó ayer ante Naciones Unidas por los ataques contra las zonas de exclusión aérea en su territorio, en la primera reclamación que
La misiva se divulgó un día después de que, según Bagdad, los últimos ataques de esos países causaran la muerte de cuatro civiles y provocaran heridas a otros 27 en la ciudad de Basora, en el sur iraquí. Impuestas unilateralmente por EEUU y Gran Bretaña en el norte y sur de Irak tras la Guerra del Golfo de 1991, las «zonas de exclusión aérea» son objeto de frecuentes bombardeos de los que Bagdad había protestado con anterioridad, pero no desde el regreso hace dos semanas de los expertos que supervisan su arsenales. En su carta, Sabri advierte, además, que el pueblo iraquí continuará «ejerciendo su legítimo derecho de autodefensa» frente a los bombardeos. Washington considera estas respuestas iraquíes una violación de la nueva resolución 1441 de Naciones Unidas sobre el desarme en Irak, lo que ha sido hasta el momento negado por Annan. La protesta de Bagdad coincide con el quinto día de trabajo de los inspectores de desarme de la ONU, que como los cuatro anteriores concluyó sin obstáculos pese a que incluyó un complejo del que se sospecha que sirvió al régimen de Bagdad para construir armas sofisticadas. Los expertos de desarme de la ONU también visitaron ayer dos fábricas de alcohol que no habían sido investigadas por el anterior equipo de inspectores que trabajó en el desarme iraquí hace cuatro años. Mientras tanto, el presidente de EEUU, George W. Bush, afirmaba ayer que la marcha de las inspecciones de armas en Irak «no es alentadora» y emplazó al régimen de Bagdad a que admita el día 8 que posee armas de destrucción masiva y programas de misiles balísticos. En una intervención en el Pentágono, con motivo de la firma de la ley que autoriza el presupuesto militar, Bush dejó claro que no está satisfecho de la forma en cómo Sadam está cumpliendo sus compromisos con la ONU. Bush se basó en los disparos que la defensa aérea iraquí realiza sobre los aviones estadounidenses y británicos que patrullan las zonas de exclusión de vuelos al norte y sur de Irak.