Trump anuncia un alto al fuego entre Irán e Israel
No obstante, las dos partes se resistían aún a confirmar lo que en palabras del presidente de EEUU puede terminar con "la guerra de los 12 dias", como ha bautizado este conflicto bélico, y traer una nueva era a Oriente Medio

El presidente de EE UU Donald Trump.
En el 'reality show' de Donald Trump los canales traseros son muy cortos, siempre superados por la tentación del directo. Así, el presidente de EE UU balconeó este lunes por la noche la pantomima de Irán para salvar la cara con un ataque bajo aviso para infligir el menor daño posible y humilló sin piedad a su enemigo en las redes sociales, desvelando que le había avisado previamente para que no hubiera víctimas. "A lo mejor ahora Irán puede proceder hacia la Paz y la Harmonía en la Región, y yo alentaré con entusiasmo a Israel a hacer lo mismo", escribió sarcástico.
Al régimen de los ayatolás, escondidos en bunkers prácticamente incomunicados, no les quedaba más remedio que aceptar el cáliz envenenado que les tendió el polémico mandatario norteamericano.
Poco después, el presidente anunció en otra publicación triunfalista un alto al fuego de 12 horas "tras el cual se considerará que la guerra ha TERMINADO". Según su comunicado, el cese de hostilidades se dará en dos fases: Irán lo iniciará primero, seguido por Israel 12 horas después. "Una vez transcurridas 24 horas, el FIN OFICIAL DE LA GUERRA DE LOS 12 DÍAS será celebrado por el mundo entero", ordenó. A partir de ahí todo fueron triunfalismos y auto alabanzas grandilocuentes por haber acabado de un bombazo con "una guerra que podría haber durado años y destruido todo Oriente Medio, pero no lo hizo, ¡y nunca lo hará!".
El vicepresidente J.D. Vance volvió al circuito televisivo para guiar el mensaje hacia ese desfile triunfal con el que se anota la victoria de su doctrina "paz a través de la fuerza". En entrevista con la cadena de televisión Fox, anunció que "Mañana es un nuevo día". Se refería no solo al final de esa guerra recién bautizada como La Guerra de los 12 Días, que acaban con el programa nuclear de Irán, sino "al comienzo de algo muy grande para la paz en Oriente Medio". Imagen de hombre fuerte Trump y su círculo no perdían oportunidad para promocionarse de cara a ese Nobel de la Paz que tanto anhela desde que lo obtuviese Barack Obama. "Enhorabuena, Mundo, ha llegado la hora para la paz", celebró en Truth Social.
En realidad, según diplomáticos europeos, la desescalada fue posible gracias a mediaciones indirectas facilitadas por Qatar y Suiza, que mantuvieron canales abiertos entre ambas partes mientras se desarrollaban los ataques. El presidente busca consolidar su imagen de hombre fuerte que no teme usar la fuerza para doblegar a su enemigo con golpes rápidos y certeros que le permiten retirarse a tiempo. Lo que comenzó como una demostración de poder -inspirada en la ofensiva israelí y ejecutada sin consenso del Congreso- se ha convertido ahora en un mensaje propagandístico. En otra de sus publicaciones de este lunes por la noche, Trump destacó que su Gobierno ya había calculado la debilidad de Irán, demostrada en esa "muy débil respuesta", cuidadosamente calibrada para no provocar una guerra abierta. La represalia iraní consistió en una serie de ataques cibernéticos y disparos de misiles sobre bases estadounidenses en Catar e Irak. Teherán salvaba asó el honor nacional sin cruzar las líneas rojas que habrían desatado una respuesta masiva. Hasta el momento del anuncio estadounidense, el régimen islámico no había utilizado la palabra "paz" y había evitado validar la narrativa estadounidense. Tan solo 45 minutos antes de la publicación de Trump, funcionarios del régimen dijeron a CNN que su país continuaría la lucha hasta que se alcanzase "una paz duradera" y no veía motivo alguno para pactar "en un momento en el que el enemigo continúa cometiendo agresiones contra Irán". Sin embargo, la agencia Reuters acabaría publicando un mensaje contradictorio en el que altos cargos de su Gobierno confirmaban el acuerdo de alto al fuego trabado por Qatar, lo que daba muestras de la confusión reinante y la premura de Trump por dar por terminado un conflicto que ha abierto un cisma entre sus bases.