Jamenei enfurece a Trump al asegurar que en Irán se llevó "una dura bofetada»
EE UU desmiente a su prensa y dice que «destruyeron sin duda» la capacidades nucleares de Teherán. La CNN o The New York Times filtran un informe de inteligencia

Pete Hegseth habla durante una conferencia de prensa tras la cumbre de la Otan.
El líder supremo iraní, Ali Jameneí, aseguró, en su primer mensaje televisado tras el alto el fuego, que Irán «aplastó» a Israel y propinó «una dura bofetada» a Estados Unidos, mientras que alegó que los ataques estadounidenses a sus instalaciones nucleares no lograron «nada significativo». «El régimen sionista quedó prácticamente noqueado y aplastado bajo los golpes de la República Islámica", dijo Jameneí en un mensaje a la nación, donde añadió que también «asestó a Estados Unidos una dura bofetada». En su mensaje, el ayatolá no se refirió al alto el fuego anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y que entró en vigor el martes por la mañana ni tampoco a las negociaciones que, según Washington, se van a retomar la próxima semana. Pero enfatizó que EE UU no pudo hacer «nada significativo» contra Irán ni contra sus instalaciones nucleares y el presidente estadounidense «exageró lo sucedido de una manera inusual».
"Atacaron nuestras instalaciones nucleares —lo cual, por supuesto, está sujeto a persecución penal independiente en tribunales internacionales—, pero no hicieron nada significativo", dijo, según la transcripción publicada por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria. A cambio, Irán atacó la base Al-Udeid en Catar, un ataque que según el líder fue minimizado en el exterior «diciendo que no había ocurrido nada, cuando en realidad se había producido un incidente de gran magnitud».
"El hecho de que la República Islámica tenga acceso a importantes centros estadounidenses en la región y pueda actuar contra ellos cuando lo considere necesario no es un incidente menor, sino un incidente grave, que podría repetirse en el futuro. Si se produce un ataque, el coste para el enemigo será sin duda elevado", apostó el líder islámico.
Estas declaraciones han enfurecido a Trump. El presidente de Estados Unidos sostuvo que las autoridades iraníes no sacaron «nada", ningún material, de las instalaciones nucleares bombardeadas el pasado domingo y ha asegurado que los vehículos detectados correspondían a trabajos para tapar huecos.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, tuvo que insistir ayer en que los bombardeos estadounidenses sobre tres instalaciones iraníes «destruyeron sin duda» la capacidades nucleares de Teherán y afirmó que no tenía constancia de ningún informe que apunte a que el uranio enriquecido que podían guardar haya sido retirado antes de los ataques. Un airado Hegseth defendió la efectividad de lo que llamó «la operación militar más compleja y secreta de la historia» de Estados Unidos y cargó contra la prensa por amplificar un reporte preliminar de inteligencia que estimó que tras el ataque estadounidense el programa nuclear de Irán se vería demorado por unos seis meses, no años, como ha asegurado Trump.
La encrespada rueda de prensa de Hegseth se produjo después de que medios estadounidenses dijeran que la Casa Blanca planea limitar el intercambio de información clasificada con el Congreso después de que la prensa socavara el bombardeo a raíz de un informe de inteligencia preliminar que se filtró a CNN o The New York Times.