Diario de León

Trump repasa los planes de guerra

La UE se desespera y pide ayuda a China para reabrir Ormuz y a EE UU que desencalle las conversaciones

Trump habla con la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca tras bajar del 'Marine One'.

Trump habla con la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca tras bajar del 'Marine One'.Eric Lee

Publicado por
M. Pérez
Madrid

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La Unión Europa ha admitido este lunes que su influencia en Oriente Medio es muy escasa y, desde luego, insuficiente para desplegar una intermediación efectiva entre Estados Unidos e Irán. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, ha partido de este convencimiento, y de la desesperación de la institución ante un conflicto embarrancado que le cuesta cientos de millones de euros al día en impacto económico, para realizar un llamamiento al papel de las grandes potencias. A EE UU le ha reclamado una reactivación urgente de las negociaciones con Teherán, que permanecen estancadas en un continuo intercambio de propuestas sin éxito alguno, mientras a China le ha pedido que intervenga ante el régimen islámico, cuando menos para lograr la apertura del estrecho de Ormuz.

Los ministros europeos se han encontrado en Bruselas para analizar el efecto de la guerra especialmente en materia energética y de transportes. Se han encontrado con un nuevo juego de poder y contrapoder en el Pérsico. Trump ha entregado un documento de cinco puntos a los iraníes y éstos le han respondido con sus condiciones propias. La espiral sigue. Los ministros han constatado en esta partida de ping pong, como parece lógico, que «EE UU tiene que ponerse de acuerdo con Irán» y que es «muy difícil» que prospere cualquier propuesta europea respecto al fin de la guerra o la navegación del canal.

El alejamiento de Washington, además, es total desde que los aliados comunitarios rechazaron secundar a Donald Trump en una misión militar en el estrecho para conseguir su reapertura. Los Veintisiete también han asumido que la iniciativa franco-británica de organizar una operación naval que rescate el tráfico de buques está condicionada al final de las hostilidades, por lo que en la actualidad carece de cualquier proyección.

«Estamos en contacto constante y les decimos que, al menos, deberíamos ponernos de acuerdo en la primera fase: detener los ataques y abrir el estrecho. Y luego, a partir de ahí, podríamos negociar los temas más espinosos», ha opinado Kallas a su llegada al Consejo Europeo, reconociendo los mensajes que Bruselas lanza a Washington y Teherán sin eco alguno. El sobrecoste energético derivado de la guerra le ha costado al bloque 40.000 millones de euros de más desde el comienzo de la confrontación y la cuenta tiene visos de seguir aumentando. A la Unión le inquieta que los dos contendientes permanezcan en su laberinto durante semanas, en un tira y afloja continuo, a la vista de la ralentización actual de las negociaciones, y que además termine imponiéndose el pago a los persas de un peaje por buque que cruza Ormuz.

Los canales más transitados del Viejo Continente son los de La Mancha y Dover. También Gibraltar es altamente significativo como paso clave de las mercancías con los países mediterráneos. Ahí la UE no encuentra problema. Pero sí en que otros gobiernos se den cuenta del negocio que supone aplicar un tributo al comercio marítimo solo por utilizar un paso navegable natural y, por lo tanto, exento de peajes hasta el momento. Por Ormuz pasa el 20% del tráfico mundial, pero existen otros dos estrechos muy importantes para Europa: Bab el-Mandeb, en el mar Rojo y ruta de unión entre Asia y el Viejo Continente, y Malaca, en el sudeste asiático, por el que también llegan grandes volumenes de mercancía y productos manufacturados a los puertos europeos.

"Si empiezas a imponer condiciones sobre quién puede pasar o no por Ormuz, entonces ya estás entrando en la lógica de que limitar ese paso es, de algún modo, legítimo. Estamos intentando presionar y convencer a todos los actores de que debe respetarse la libertad de navegación, porque vemos otros estrechos en el mundo que podrían instrumentalizarse de una forma parecida, y eso no beneficia a nadie", ha advertido la jefa de la diplomacia comunitaria, que ve en China un posible aliado de esta causa como país receptor del crudo iraní y potencia comercial mundial.

A juicio de Kallas, "lo positivo" de la reunión de la semana pasada entre Donald Trump y el líder chino, Xi Jinping, fue que "coincidieron en que el estrecho debe abrirse". "Ahora la pregunta es: ¿Qué se puede hacer? China tiene influencia sobre Irán, así que esperemos que se ponga en contacto con Teherán para que abra el estrecho". confió la portavoz.

Una reunión en Virginia

 La situación en el Golfo Pérsico sigue embarrada. Mucho. Y el temor generalizado es que un fracaso de las conversaciones sobre la tregua conduzca a un agravamiento del bloqueo marítimo por un tiempo indeterminado. El momento es complejo. A su regreso de Pekín, el presidente de EE UU ha redoblado las advertencias al régimen de los ayatolá y todo parece indicar que estaría aprestándose a la vía militar.

Según informa el portal Axios, cercano a la Casa Blanca, Trump ha convocado este martes a sus consejeros de seguridad en la Sala de Crisis para repasar los planes de ataque previstos en caso de una reanudación de la guerra. El líder republicano citó el sábado en su club de golf de Virginia a algunos de estos asesores para una reunión de alto nivel con el vicepresidente, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; el enviado especial a Oriente Medio, Steve Witkoff, y el director de la CIA, John Ratcliffe. No ha trascendido lo que debatieron, pero se supone que tuvo una alta repercusión en la región. El ministro del Interior de Pakistán, país que ejerce de mediador en la negociación para poner fin a la guerra, ha permanecido todo el fin de semana en Teherán reunido con altos cargos del régimen. El primer ministro de Qatar también ha conversado con su homólogo de Pakistán y ha habido movimientos diplomáticos en otros países del Golfo.

El domingo, Trump habló por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Los medios hebreos publicaron posteriormente que, según distintas filtraciones, los ejércitos estadounidense e israelí retomaban los preparativos para entrar en un combate inminente contra las tropas persas. "Para Irán , el tiempo se acaba y más les vale actuar rápido o no quedará nada de ellos", tuiteó poco más tarde Trump en su plataforma social.

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