Las deportaciones ponen en riesgo el apoyo hispano a Donald Trump
Las redadas del ICE abren una brecha entre los republicanos y parte del voto latino

Fotografía de archivo del presidente de EE. UU., Donald Trump.
John Gannon es un ejemplo del riesgo al que se enfrenta el partido de Donald Trump en las elecciones parciales del 3 de noviembre. Este empresario tejano, republicano de toda la vida de 75 años, votó con entusiasmo por el magnate en 2024 y apoya la gran mayoría de sus osadas reformas. Sin embargo, vio cómo agentes de extranjería, el temido ICE, detenían el 24 de julio en el aeropuerto de Houston a su prometida, Yasmin Suárez Reyes, venezolana con ciudadanía española, cuando ambos iban camino a Las Vegas.
Suárez había entrado legalmente en EE UU, tenía una petición de asilo pendiente, permiso de trabajo y carecía de antecedentes penales, aunque su periodo de admisión había expirado. El Departamento de Seguridad Nacional explica a este medio que eso permitía iniciar su deportación. Gannon sigue defendiendo que se expulse a delincuentes, como prometió Trump en campaña, pero rechaza que la ofensiva migratoria alcance a personas como su prometida. «Están destruyendo familias y empleos», asegura.
Su caso es solo una historia más de muchas, pero refleja una tendencia que empieza a inquietar a los conservadores. En el ejercicio fiscal de 2026, que ya acaba, más de 350.000 personas han sido expulsadas o devueltas por las autoridades migratorias estadounidenses, mientras las detenciones del ICE llegaron a superar las 46.000 mensuales durante el verano. Muchos de los afectados no tienen antecedentes penales, y ahí está precisamente el problema para el Partido Republicano en año electoral: una parte de los hispanos que votó por Trump apoyaba mano dura en la frontera y la deportación de delincuentes, pero no necesariamente operaciones amplias contra trabajadores y familiares suyos asentados desde hace tiempo en el país, muchos entraron de forma legal .