La marcha obliga al gobierno a buscar acuerdos sobre el campo y evitar la invasión de productos del norte
Miles de campesinos protestan en México contra el tratado con EE.UU.
La marcha de más de 100.000 campesinos en contra del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es una llamada de atención para

Más de 100.000 campesinos tomaron ayer México para protestar por el Tratado de Libre Comercio
El Gobierno mexicano, que ha manifestado reiteradamente su negativa a renegociar el apartado agrícola del acuerdo, confía, sin embargo, en lograr acuerdos parciales que establezcan mecanismos de protección para los productos más sensibles a la competencia internacional. Los campesinos mexicanos temen que la apertura comercial inunde el país de productos agrícolas subsidiados y cause su ruina por la desigualdad tecnológica y la falta de apoyos oficiales. Los campesinos advirtieron de que no cederán en esta lucha hasta conseguir el objetivo de garantizar la protección a este sector y el compromiso del gobierno para renegociar el acuerdo comercial. Los líderes agrarios pidieron sacar el maíz y fríjol, productos básicos en el país, del TLCAN, los cuales entrarán sin aranceles a partir de 2008. Sin embargo, las autoridades sostienen que gracias al TLCAN el comercio agropecuario se ha incrementado de manera significativa en los nueve años de vigencia del acuerdo comercial y actualmente México registra un superávit en este sector. El lunes pasado el Gobierno mexicano convocó a todos «los poderes políticos del sector rural» al «diálogo por una política de Estado para el campo», a fin de concertar acuerdos para «actuar en un frente común». El presidente de México, Vicente Fox, manifestó que su Gobierno se mantendrá al lado del campo en el marco del TLCAN y que promoverá un nuevo proyecto agropecuario.